Historia

ERIC EL ROJO († c. 1007)

Eric el Rojo, colonizador de Groenlandia, murió hacia el año 1007. Tuvo que abandonar, con su familia, Noruega, a causa de un homicidio, estableciéndose en Islandia, uno de cuyos descubridores fue Naddodd, pariente de Eric.

Embarcación de los vikingos escandinavos, drackarAcuarela de R. Monleón. Museo Naval, Madrid
Embarcación de los vikingos escandinavos, drackar
Acuarela de R. Monleón. Museo Naval, Madrid
Perseguido por otros asesinatos, marchó hacia los arrecifes descubiertos por Geumbjoen, en dirección al oeste, y llegó a Groenlandia (país verde), dándole este nombre a causa del color verde de los hielos en aquellas regiones. Durante tres años exploró las costas en busca de terrenos habitables, marchando luego a Islandia, donde reclutó colonos, partiendo para el nuevo país descubierto en 25 naves, de las que sólo llegaron 14 (986); una vez allí, repartió el terreno entre los expedicionarios, estableciéndose en Brattahlid. Eric era pagano; pero su hijo, Leif el Dichoso, después de un viaje a la corte de Noruega (999), se convirtió al cristianismo y evangelizó la nueva colonia, fundando en ella el primer obispado. Un islandés llamado Bjarme, que marchaba a Groenlandia, fue arrojado por una tempestad hacia el suroeste y pudo ver una tierra llena de vegetación, a la que no llegó por haberle empujado la corriente otra vez hacia el norte. Llegado a Groenlandia, contó a Eric lo ocurrido y éste mandó a Leif con 35 hombres a explorar el país visto por el islandés. Tomaron rumbo al sur, descubriendo primero Hellulandia (Terranova), divisaron después las costas de Nueva Escocia, a las que llamaron Marilandia, y avanzaron más al sur, llegando a una tierra fértil y de clima templado, que se supone sería la costa meridional de Canadá, donde pasaron el invierno. Un individuo de la expedición se internó hacia el interior y descubrió un vasto territorio en el que abundaban las cepas silvestres, por cuyo motivo se le llamó Vinlandia. Estos fueron los primeros descubridores de América del Norte, donde fundaron varias colonias, dedicándose al comercio de la peletería y pesca. Nuevas expediciones partieron de Groenlandia e Islandia para las costas de América, llegando hasta los parajes donde hoy existen las ciudades de Nueva York y New Jersey, fundando obispos y sacerdotes templos y ejerciendo su ministerio; pero a mediados del siglo XIV una epidemia diezmó a los colonos y los nativos acabaron con los pocos supervivientes. En 1448 el papa Nicolás V nombró al último obispo de Groenlandia, no existiendo ya en aquella fecha ningún descendiente de Eic el Rojo.