Historia

ERNESTO EL CONFESOR (1497-1546)

Ernesto el Confesor nació en Uelsen el 26 de junio de 1497 y murió en Celle el 11 de enero de 1546.

Ernesto el Confesor, por Lucas Cranach el Viejo
Ernesto el Confesor, por Lucas Cranach el Viejo
En 1512 fue enviado a la corte del hermano de su madre, el elector Federico el Sabio, en Wittenberg, y recibió instrucción allí de Spalatin; se quedó en Wittenberg durante el comienzo de la Reforma. En 1520 su padre, Enrique, asoció consigo mismo en el gobierno a sus dos hijos, Otto y Ernesto, y abdicó ese mismo año. Al retirarse Otto en 1527 Ernesto se convirtió en el único gobernante. La condición de su territorio no era próspera. Las consideraciones políticas sin duda fomentaron la introducción de la Reforma; ofrecían la oportunidad para restringir los privilegios de los nobles y el clero y para incrementar los ingresos de la propiedad eclesiástica y de los monasterios. El precursor de la Reforma en Lüneburg fue un tal Wolf Cyclop, un médico de Zwickau, quien no estaba libre del entusiasmo de Zwickau. Hombres más equilibrados le siguieron, tales como Gottschalk Cruse, Heinrich Bock y Matthäus Mylow. Ernesto tendía a moverse lentamente, pero en 1525 la Guerra del Campesinado le dio ocasión para pedir a los monasterios las listas de sus propiedades y exigirles que admitieran a los predicadores protestantes; prometió al elector de Sajonia permanecer en la causa protestante. Tras un intento fallido de la facción católica para reinstaurar a su padre en 1527, su carrera se hizo más decidida. En julio de 1527 se adoptó el Primer Libro de Disciplina, elaborado por los predicadores de Celle. En una dieta en agosto de ese mismo año se ordenó que "la pura palabra de Dios se predicara en todas partes, sin las adiciones hechas por los hombres." Entre 1527 y 1530 los predicadores luteranos fueron introducidos en las mayorías de las parroquias y en los monasterios, no en todos los casos sin compulsión. Ernesto fue a Augsburgo en 1530 y firmó la Confesión. Se trajo a Urbanus Rhegius, quien trabajó para la difusión de la Reforma (después de 1541 como superintendente) y la introdujo en la ciudad de Lüneburg. El monasterio más grande y rico, el de San Miguel en Lüneburg, aceptó el nuevo orden tras la muerte del abad Boldewin en 1532. Rhegius murió en 1541 y fue sucedido por Martin Ondermark, quien terminó la obra del anterior. En general se puede decir que los predicadores estaban bien dispuestos hacia la Reforma, mientras que el pueblo sostenía la antigua fe y sólo gradualmente se adaptó a la nueva. Durante la Guerra de Esmalcalda el país permaneció con el evangelio.

Tras 1530 Ernesto fue el príncipe más influyente de Alemania septentrional. Envió a Rhegius a Hanover, cuando la Reforma allí amenazaba con convertirse en una revolución y restauró el orden. En las ciudades de Westfalia fortaleció a la facción protestante contra los católicos y los entusiastas, aunque sus esfuerzos fueron en vano en Münster. Su influencia también se dejó sentir en Pomerania y Mecklenburgo, en Hoya y Frisia oriental. Su obra más efectiva probablemente fla realizó por su incansable actividad para la Liga de Esmalcalda. Indujo a las ciudades alemanas septentrionales, Hamburgo, Bremen, Brunswick, Gotinga y otras a unirse, haciendo a veces de mediador cuando una ruptura amenazaba la relación entre el cauto elector de Sajonia y el impulsivo Felipe de Hesse. Aunque Ernesto a veces impuso duras medidas para ejecutar su voluntad y actuó por un deseo de resaltar su posición como gobernante así como por motivos más elevados, no obstante, en conjunto, fue fiel a su lema, aliis inserviendo consumor. Sus cuatro hijos a su muerte eran todavía menores, pero la iglesia protestante de Lüneburg estaba tan firmemente establecida que pudo sobrevivir a la regencia y al desgraciado tiempo de la Guerra de Esmalcalda.