Historia

ERRINGTON, WILLIAM (1716-1768)

William Errington, teólogo católico inglés, nació el 17 de julio de 1716 y murió en Londres el 28 de septiembre de 1768. Era hijo de Mark Errington, caballero de Wiltshire, y de su esposa Martha (Baker). Fue enviado al colegio inglés en Douai en o hacia 1737 y tras su ordenación se quedó en el colegio durante un tiempo como profesor. Luego volvió a Inglaterra en misión y residió durante muchos años en Londres con el obispo Challoner. A propuesta de éste fundó en 1760 una escuela para muchachos de clase media, primero en Buckinghamshire y luego en Gales, pero no se han preservado registros. En enero de 1762 se trasladó a Betley, cerca de Newcastle-under-Lyme, Staffordshire. De esta escuela no se conocen detalles salvo que el reverendo John Hurst era maestro. Poco después Errington logró un lugar más apropiado para la entidad y en marzo de 1763 los estudiantes, doce en número, fueron trasladados a Sedgley Park en el mismo condado. Ese fue el humilde comienzo de una academia que floreció en el mismo lugar durante más de un siglo y que sería el centro educativo de muchos clérigos católicos, de miles en los rangos medios y de no pocos en los grados más altos del laicado. La casa, usualmente llamada en las inmediaciones Park Hall, era la residencia de John, lord Ward, quien se trasladó de ella poco después de obtener el título de vizconde de Dudley y Ward en 1763. Lord Ward fue atacado en el parlamento porque había prestado su casa para una 'escuela papista', pero él defendió su conducta. Errington estuvo empleado en los arreglos generales de la casa y poco después del nombramiento de Hugh Kendall como primer presidente de la escuela en mayo de 1763, regresó a la misión en Londres, donde fue archidiácono del capítulo y tesorero. Tras su muerte sus representantes legales, no dispuestos a hacerse cargo del establecimiento en Sedgley Park, del que fue fundador y propietario, solicitaron al obispo Hornyold, vicario del distrito, que se encargara de su administración. El prelado aceptó su petición y la escuela floreció grandemente bajo su supervisión.