Historia
ERSKINE, HENRY (1624-1696)

Al dejar Cornhill fijó su morada en Dryburgh, donde vivió en casa de su hermano. De tiempo en tiempo ejerció su ministerio de manera tranquila, hasta que levantó la sospecha de Urquhart de Meldrum, uno de esos soldados que recorrían el país para cerrar conventículos, siendo citado ante un comité del consejo privado. Al ser preguntado por Sir George Mackenzie, lord abogado, si no iba a predicar más en conventículos, valientemente replicó: 'Señor, tengo la comisión de Cristo y aunque me faltara una hora para morirme no me atreveré a postrarme a los pies de ningún hombre mortal.' Se le ordenó que pagara una multa de cinco mil marcos, siendo encarcelado en Bass Rock hasta que la pagara y prometiera no predicar más. Teniendo quebrantada su salud solicitó que la sentencia fuera cambiada por el destierro del reino. Se le concedió y se estableció primero en Parkridge, cerca de Carlisle, y después en Monilaws, cerca de Cornhill, donde nació su hijo Ralph. Detenido de nuevo fue encarcelado en Newcastle, pero al ser liberado en 1685 la indulgencia del rey le permitió continuar su ministerio sin ser molestado. Predicó primero en Whitsome, cerca de Berwick, y tras la revolución fue ministro de Chirnside, donde murió. Durante sus tiempos de persecución él y su familia pasaron grandes apuros, pero obtuvo destacada ayuda. Se dice que cuando no podía dar a sus hijos de comer les tocaba una tonada con su cítara. Thomas Boston de Ettrick dejó agradecido testimonio de la profunda impresión que le causó en su niñez la predicación de Erskine en Pentecostés. Muchos hombres destacados le consideraron su padre espiritual. Se casó dos veces; la primera, en 1653, con una dama de la que poco se sabe; la segunda con Margaret Halcro, descendiente de una antigua familia en Orkney. Sus dos distinguidos hijos, Ralph y Ebenezer, lo fueron del segundo matrimonio.