Historia

ERSKINE, JOHN (1509-1591)

John Erskine, reformador escocés, nació en 1509 y murió el 12 de marzo o el 17 de junio de 1591. Descendía de la familia de los Erskine de Erskine, posteriores condes de Mar, siendo Sir Thomas Erskine el primero de la rama Dun, que tuvo un estatuto de esa baronía de Roberto II, fechado el 8 de noviembre de 1376. El reformador era hijo de Sir John Erskine, quinto terrateniente de Dun, y de su esposa, Margaret Ruthven, condesa viuda de Buchan. Cuatro de sus parientes cercanos, su abuelo, padre, tío abuelo y tío, fueron asesinados en Flodden en 1513. Los testamentos e inventarios del abuelo y padre muestran que la familia era excepcionalmente rica. Su tío, Sir Thomas Erskine de Brechin, secretario de Jacobo V, se convirtió en su tutor, cuidando de darle una buena educación. Bowick en su Life of John Erskine señala que fue educado en King College, Aberdeen. M'Crie en Life of Melville, interpreta incorrectamente un pasaje en Diary de James Melville, señalando que Richard Melville, hermano mayor de Andrew Melville, en la capacidad de tutor acompañó a Erskine a Wittenberg, donde estudió bajo Melanchthon. Pero este Erskine es descrito como 'James Erskine' y de hecho Richard Melville era doce años más joven que John Erskine, al haber nacido en 1544. En 1530 o 1531 Erskine, probablemente accidentalmente, causó la muerte de Sir William Froster, sacerdote, en el campanario de Montrose, lo que pudo ser la razón de que se marchara fuera, suponiéndose que estudió en una universidad. A su regreso vino con él un caballero francés, Petrus de Marsiliers, quien se estableció en Montrose para enseñar griego, 'no escuchado antes' en Escocia, paso que tendría resultados considerables en el apresuramiento de la Reforma. Del francés Andrew Melville obtuvo suficiente conocimiento de la lengua para permitirle cuando fue a St. Andrews estudiar a Aristóteles en el original, 'que sus maestros no entendían'; en esta manera también George Wishart adquirió conocimiento del griego, lo que le permitió enseñar el Nuevo Testamento griego en Montrose; también David Stratoun de Laurieston, que murió en la hoguera en 1534, probablemente fue enseñado por el mismo maestro, pues fue leyendo el Nuevo Testamento con Erskine que resolvió no negar nunca la verdad 'por temor a la muerte o el daño corporal.'

Poco después de su regreso del extranjero Erskine se casó con Elizabeth Lindsay, hija del conde de Crawford. En 1537 con su hijo John y otros parientes obtuvo una licencia del rey para viajar a Francia, Italia 'o cualquier sitio más allá del mar' por espacio de tres años y en 1542 obtuvo otra para dos años. Su esposa murió el 29 de julio de 1538, casándose con Barbara de Beirle posiblemente cuando estaba fuera, pero en cualquier caso antes de septiembre de 1543. Una carta del cardenal Beaton a Erskine, 25 de octubre de 1544, en la que le pedía que se reuniera con él en St. Andrews para viajar juntos a la convocatoria de los Estados en Edimburgo, en la que los tratados con Inglaterra serían anulados, fue dictada probablemente por sus dudas en cuanto a los sentimientos de Erskine sobre esa propuesta. No hay evidencia de que Erskine acudiera a la cita, pero como especial amigo de Wishart y otros reformadores no se puede suponer que fuera cordial en su apoyo a Beaton. Antes de que Wishart partiera en su fatal viaje hacia Edimburgo al año siguiente, visitó Montrose, 'enojado contra la opinión del terrateniente de Dun' de que 'hiciera ese viaje'. Sin embargo, indudablemente Erskine como toda su carrera testifica, fue menos extremo en sus ideas que los eclesiásticos entre los reformadores y menos odioso a los católicos, mientras que su riqueza e influencia hacían que fuera imprudente interferir con él. Cuando, tras el asesinato de Beaton en 1546, la reina viuda en 1547 fue abandonada por muchos de la nobleza, que concordaban con los ingleses en su contra, Erskine le dio valioso apoyo. En la capacidad de condestable de Montrose rechazó un intento de los ingleses de desembarcar en la ciudad, recibiendo de la reina regente su cordial agradecimiento por su 'buen servicio hecho a nuestra amada hija vuestra soberana y su autoridad.' Algún tiempo después la ocupación de la fortaleza, o Constable Hill, de Montrose por los franceses bajo el capitán Beauschattel le causó alguna dificultad, pues el 29 de agosto de 1549 la reina regente le escribió asegurándole que no lo consideraba un reemplazo de su autoridad.

Destrucción del monasterio cartujo en PerthIlustración de Cassell's Illustrated History of England
Destrucción del monasterio cartujo en Perth
Ilustración de Cassell's Illustrated History of England
Erskine fue uno de los primeros en atender las exhortaciones privadas de Knox tras su llegada a Escocia en el otoño de 1555. Mientras estaban en una cena en la propiedad en Dun, Knox persuadió a algunos de sus principales seguidores a repudiar abiertamente la misa. Poco después Erskine llevó a Knox a su casa en Dun, donde Knox se quedó un mes, siendo invitados los principales nobles del distrito a encontrarse con él. El nombre de Erskine de Dun está entre las firmas del primer documento de los reformadores escoceses, 3 de diciembre de 1557, invitando a Knox a regresar de Ginebra. El día 14 del mismo mes Erskine fue nombrado entre los comisionados para testificar del matrimonio de la joven reina María con el delfín de Francia, estableciendo sus condiciones y representando, junto con James Stuart, posterior conde de Moray, las ideas de la facción reformadora. Tras su regreso fue escogido anciano y junto con otros celosos laicos comenzó a dirigir las reuniones de oración y lectura de las Escrituras. Cuando los predicadores reformados fueron citados a presentare ante la reina regente en Stirling el 10 de mayo de 1559, por negarse a asistir a la misa, determinaron prudentemente enviar a Erskine de Dun -descrito por Knox como 'hombre de naturaleza muy gentil y totalmente adicto a agradarla en las cosas que no repugnaban a Dios'- para conferenciar con ella sobre el asunto.

Confiando en la actitud aparentemente conciliadora de la reina, Erskine les aconsejó que no necesitaban presentarse, pero al no hacerlo, ella lo tomó como una excusa para ponerlos entre la espada y la pared, por lo que, temiendo el encarcelamiento, Erskine se retiró y se fue con los reformadores reunidos en Perth. El relato que les hizo, sobre lo que Knox denomina 'artimañas y falsedad' de la reina, fue la causa de la turbulenta indignación entre la multitud, que halló cauce en la destrucción de los monasterios de la ciudad. Posteriromente fue uno de los principales en las negociaciones que llevaron al cese de las hostilidades. Cuando la reina regente poco después rompió su acuerdo con ellos, Erskine estuvo en la reunión de los principales reformadores celebrada el 4 de junio en St. Andrews para 'concurrir en la obra de la reforma.' También firmó el acta de 23 de octubre de 1559 suspendiéndola de la regencia y suscribió las instrucciones a los comisionados que llegaron a Berwick en febrero de 1560 para llegar a un acuerdo con Isabel. En julio siguiente aceptó un cargo que le identificó durante el resto de su vida con la Iglesia de Escocia tan completamente como si hubera sido un eclesiástico. Cuando la asamblea decidió nombrar superintendentes para los diferentes distritos de Escocia, lo lógico fue que él, aunque laico, fuera nombrado superintendente para Angus y Mearns.

John Erskine, en el centro, entre la reina María y Knox, por Robert Inerarity Herdman
John Erskine, en el centro, entre la reina María y Knox, por Robert Inerarity Herdman
Erskine fue la única persona que estuvo presente en la tormentosa entrevista entre la reina María y Knox. María, exasperada por la recia denuncia de Knox, dio rienda suelta a un paroxismo de pasión. Erskine nunca fue adicto a un lenguaje fuerte y probablemente reconoció que Knox cometió un error diplomático y violó las buenas maneras. En cualquier caso intentó contrarrestar las protestas de Knox con 'muchas y agradables palabras sobre su belleza, excelencia y cómo todos los príncipes de Europa estarían contentos de tener su favor.' Knox añade que el único 'efecto fue echar leña al fuego', aunque la ira de la reina se desvió de Erskine y con toda probabilidad, por sus consideradas persuasiones en el gabinete una vez que Knox hubo salido, ella habría quedado satisfecha con llevar el asunto ante los lores; de hecho los cumplidos del terrateniente de Dun, cuando el orgullo de María había sido tan rudamente herido, parece que realmente le dejaron una buena impresión de él, pues en la conferencia celebrada con los lores en Perth en mayo de 1565, en referencia al matrimonio con Darnley, ella expresó su voluntad para escuchar la predicación pública 'de los labios de quien le agradara', lo que excluía totalmente a Knox, añadiendo que por encima de los demás 'le gustaría escuchar al superintendente de Angus, pues era un hombre de naturaleza mansa y dulce, con verdadera honestidad y rectitud.' La rara unión en Erskine de la firmeza de sus convicciones con un modo conciliatorio le ganaron una peculiar influencia entre la facción reformadora. Muchos de la nobleza no actuaban primordialmente por motivos eclesiásticos ni religiosos y Erskine formaba parte en gran medida del nexo de unión entre ellos y la 'congregación.' Fue probablemente por este hecho que, aunque laico, fue escogido moderador de la asamblea general celebrada en Edimburgo el 25 de diciembre de 1564 y de las tres asambleas tras el matrimonio de María con Darnley el 5 de diciembre de 1565, 25 de junio de 1566 y 25 de diciembre de 1566. En 1564 fue elegido preboste de Montrose. Tras el asesinato de Darnley se alineó en la coronación del joven príncipe Jacobo en Stirling, 29 de julio de 1567, y junto con el conde de Morton prestó el juramento en favor del príncipe para mantener el protestantismo. En 1569, por mandato de la asamblea general, efectuó una visitación a Aberdeen, suspendiendo de su cargo al rector y a varios profesores de King College por su adhesión al papado. A causa de ciertas cartas del regente en St. Andrews en noviembre de 1571, despidiendo a los recaudadores de los tercios de los beneficios, Erskine el día 10 le escribió una protesta en forma de corta disertación sobre las respectivas esferas de los poderes civil y eclesiástico. Cuatro días más tarde le escribió, en referencia a una propuesta convención en Leith, afirmando que no veía razón por la que él y otros asistieran a una convención donde su consejo no sería recibido. A esas dos cartas el regente replicó el día 15 en manera tan conciliadora que Erskine usó su influencia para lograr la asistencia de los superintendentes y otros a la convención, que fue fijada en Leith para el 12 de enero. Wodrow afirma que Erskine aceptó la forma modificada de episcopado introducida, sólo bajo protesta hasta mejores tiempos; pero queda claro por su posterior conducta que sus objeciones no eran tan fuertes como las de los presbiterianos extremos. En la asamblea general celebrada en el Tolbooth de Perth el 10 de agosto siguiente, de nuevo fue escogido como moderador y su influencia ayudó a impedir una ruptura abierta entre las partes. Como señal de su consentimiento a la introducción del episcopado, acarició el deseo, tras la designación de un obispo para St. Andrews, de dejar sus deberes como superintendente dentro de esa diócesis, siguiendo su cese en la diócesis de Dunkeld tan pronto como el obispo fuera nombrado allí. Sin embargo, la nueva política encontró tanta resistencia que nunca se llevó a efecto y Erskine retuvo su puesto de superintendente hasta unos años antes de su muerte. En 1578 ayudó en la compilación del Second Book of Discipline, siendo nombrado moderador en la conferencia de comisionados convocados a este propósito el 22 de diciembre en una sala de Stirling Castle. El 14 de mayo de ese año el rey le ordenó recuperar Redcastle, cerca de Arbroath, de James Gray, hijo de Lord Gray, y sus cómplices y al hacerlo a satisfacción del rey fue liberado de su compromiso el 1 de septiembre de 1579. En el parlamento de noviembre siguiente fue nombrado entre las 27 personas que constituyeron el consejo del rey. Una licencia del rey, con consentimiento del consejo privado, fechada el 25 de febrero de 1584, en favor de John Erskine para que pudiera comer carne durante la Cuaresma, proporciona una interesante prueba de la supervivencia de las costumbres católicas en Escocia tras la Reforma. Erskine apoyó las pretensiones del rey en 1584 para ejercer la supremacía en asuntos eclesiásticos, siendo inducido para que ejerciera su influencia a fin de tener ministros dentro de su distrito que suscribieran el reconocimiento de la jurisdicción del rey, intervención cuya eficacia llevó a Calderwood a afirmar que el terrateniente de Dun 'era una peste para los ministros en el norte.'

Posteriormente Erskine sirvió en varias comisiones de la asamblea y ejerció el cargo de superintendente al menos hasta 1589. Buchanan lo describe como 'homo doctus, et perinde plus et humanus' y Spotiswood como 'un varón de buen rango, sabio, entendido, generoso y de singular valor, que por diversos parecidos puede decirse que fue otro Ambrosio.'