Antonio Escobar y Mendoza nació en Valladolid en 1589 y murió allí el 4 de julio de 1669.
Antonio Escobar y MendozaFue un vástago de una distinguida familia de intensa piedad, destacando por su ascetismo y su energía como predicador y sacerdote. Su producción literaria fue enorme, llenando sus obras 83 volúmenes. Comenzó su carrera literaria con la épica San Ignacio de Loyola (Valladolid, 1613) e Historia de la Virgen Madre de Dios (1618), pero el resto de sus escritos están dedicados o bien a la exégesis o a la teología moral. A la primera categoría pertenecen, entre otros In Evangelia Sanctorum commentarii (6 volúmenes, Lyón, 1642-1648); In Evangelia temporis commentarii (6 volúmenes, 1647-48); Vetus ac Novum Testamentum litteralibus et moralibus commentariis illustratum (8 volúmenes, 1652-1667) y varios comentarios sobre libros individuales de la Biblia, entre los que se puede hacer mención especial de su In Cantica commentarii, sive de Mariæ Deiparæ elogiis (Lyón, 1669). Sin embargo, la fama de Escobar se debe principalmente a sus obras sobre teología moral, de las cuales Summula casuum conscientiæ (Pamplona, 1627) es la más corta, Universæ theologiæ moralis receptiores absque lite sententiæ (7 volúmenes, Lyón, 1652-66) la más larga y Liber theologiæ moralis viginti-quattuor Societatis Jesu doctoribus reseratus (1664) la mejor conocida. Esta última resume las contribuciones de los principales predecesores de Escobar a la casuísticaprobabilista. Una cierta laxitud en la ética expuso al autor a muchos ataques, particularmente de Pascal en sus Lettres provinciales, mientras que el mundo católico gradualmente se formó un juicio desfavorable de la obra. Los parlamentos de París, Rennes y Rouen condenaron el libro a ser quemado y los jesuitas modernos desaprueban la obra más o menos completamente.