Historia

EST, WILLEM HESSELS VAN (1542-1613)

Willem Hessels van Est, Estius, teólogo escriturista católico, nació en Gorcum, Holanda, en 1542 y murió en Douai el 20 de septiembre de 1613.

Willem Hessels van Est
Willem Hessels van Est
Era de familia senatorial, la cual, por su catolicismo, perdió sus bienes de fortuna. Fue uno de los más distinguidos escritores eclesiásticos de su tiempo. Habiendo comenzado sus estudios en Utrecht fue a completarlos en Lovaina, donde recibió la birreta de doctor en teología el 22 de noviembre de 1580, empezando a enseñazr dicha materia en la mima universidad católica. En 1582 pasó con el mismo cargo a la de Douai, donde continuó enseñando teología escolástica 31 años. Gobernó el seminario regio de dicha ciudad y fue canciller de la universidad por espacio de 18 años, y preboste de su iglesia de San Pedro, siendo alabado por su austeridad de costumbres, piedad, modestia y beneficencia. Su reputación en el catolicismo quedó en entredicho por haber sido discípulo de Bayo, cuyas doctrinas en materia de la gracia evoca y también de la predestinación, que aunque enemigo del calvinismo, parece no admitir la voluntad de Dios en pro de la salud universal de los hombres. Benedicto XIV le llamó doctor fundantissimus. No obstante dejó una protesta entre sus escritos por la que los sujetaba todos a la censura y juicio de la Iglesia católica y del papa, retractándose de antemano de cualquier cosa que estuviese mal dicha desde el punto de vista dogmático.

En su proceder en el terreno teológico tiene muchos puntos de contacto con el famoso Maldonado. Como éste, después de una vida gastada casi exclusivamente en la enseñanza de la teología escolástica, debe su mayor reputación a sus trabajos acerca del Nuevo Testamento. Pues al igual que Maldonado casi se lleva la palma entre todos los intérpretes católicos de los evangelios, Estius se aventajó entre los comentadores de las epístolas de Pablo, sin que otro le aventaje en un trabajo de conjunto en la materia. Esta semejanza es tanto mayor cuanto que ambos se distinguen por buscar el significado literal, valiéndose de un gran conocimiento de los intérpretes y lenguas antiguas, al mismo tiempo que de gran erudición en ideas teológicas. Esta misma labor hace que sus respectivas obras teológicas fueran singularmente estimadas por encontrarse en ellas el continuo recurso, tan deseado de los críticos, a las fuentes de la misma teología católica, que son la Escritura y los Padres. El comentario a la Escritura de Estius más estimado es In omne Divi Pauli et septem catholicas apostolorum epistolas commentarii (Douai, 1614-15), obra en dos tomos en folio, que no concluida sino hasta el capítulo v de 1 de Juan, fue completada por su colega Bartolomé Petri. De sus muchas ediciones antiguas se considera la mejor la de 1631, hecha en Colonia. Los protestantes reconocen el mérito de esta obra. Escribió, además: Annotationes in praecipus difficiliora loca Sacrae Scripturae (Amberes, 1621; Colonia, 1622; Douai, 1629). Norberto d'Elbene dio a luz (Amberes, 1699) un extracto de sus escritos con el título: Annotationes in omnes divi Pauli epistolas, itemque in epistolas canonicas, más de carácter ascético que científico, por estar tomadas de apuntes de Estius destinados a servirle en las instrucciones parenéticas a los seminaristas que dirigía en Douai; Commentaria in IV libros Sentetiarum Petri Lombardi (Douai, 1615, etc.), obra que entraña un comentario a la Suma Teológica de Tomás de Aquino y ha sido considerado en Francia un excelente curso teológico; Historia Martyrum Gorcomensium (Douai, 1603), que es la historia del martirio de 19 sacerdotes y religiosos que murieron por su fe en Gorcum, en la revolución llevada a cabo por los calvinistas holandeses; Orationes theologiace xix, especie de homilías entre las que la quinta es contra avaritiam scientiae, invectiva contra los sabios, que no comunican de palabra y por escrito su ciencia a los demás, especie de avaricia de la que él se encontraba muy lejos. Estius contribuyó, además, en su juventud a preparar la edición de las obra de Agustín de Hipona, debida a los profesores de Lovaina.