Historia

ESTEBAN II († 757)

Esteban II fue papa entre los años 752 y 757 y murió en Roma el 26 de abril de ese último año. Su política estuvo condicionada por la relación de Roma con los lombardos. Después de que Gregorio III hubiera buscado en vano la ayuda de Carlos Martel contra la agresión lombarda, el papa Zacarías había conseguido a la vez mantener la paz con sus peligrosos vecinos y logrado los propósitos de la política papal sin ayuda extranjera. Pero a su muerte, los lombardos vieron llegada la oportunidad de obtener los restos del dominio griego en Italia. Esteban envió una embajada al rey Aistulfo para conseguir el mantenimiento de la paz, pero éste rechazó la propuesta, dudando incluso de la buena fe del papa. Al no conseguir ayuda de Constantinopla, Esteban la buscó en los reyes francos. Pipino se inclinaba a ceder a las pretensiones del papa, ya que debía su poder a la autoridad espiritual de éste. En un encuentro con el papa en enero de 754 y tras considerables negociaciones de las embajadas, Pipino acordó conquistar el exarcado de Rávena y entregarlo al papa, forzando a Aistulfo a renunciar a esos dominios en favor de Roma. Por su parte el papa habló de poner a la iglesia de Roma y al pueblo romano bajo la protección de los reyes francos.

Pipino el Breve, miniatura de Metz
Pipino el Breve, miniatura de Metz
Durante el invierno, Esteban permaneció en Saint Denis y Pipino comenzó a cumplir sus promesas enviando una embajada a Aistulfo solicitándole, en vano, que cumpliera las exigencias romanas. En las asambleas francas de Bernaco (Braisne cerca de Soissons o Berny-Rivière en Aisne) y Carisiaco (Quierzy cerca de Laón) en 754, la liga entre el rey y el papa fue ratificada por los nobles, decidiéndose enviar un ejército contra los lombardos. El papa mostró su gratitud ungiendo el 28 de julio de 774 en Saint Denis a Pipino y a sus dos hijos, como reyes y patricios de Roma, conjurando a los francos, bajo amenaza de entredicho, de no elegir a un rey que no fuera de la casa de Pipino. Antes del estallido de la guerra, Aistulfo hizo un intento de separar a Pipino de Esteban, enviando con este propósito en la primavera de 754 al monje Karlmann, hermano de Pipino que desde 747 había vivido en Italia, para recordarle al rey la solidaridad de los intereses francos y lombardos. Karlmann se reunió con su hermano en Quierzy, pero ya era demasiado tarde. Pipino mandó a su hermano a un monasterio en Vienne, donde poco después murió. Todos los intentos de Pipino y Esteban mediante otras embajadas, fueron desechados por Aistulfo, para quien la incorporación de Roma y Rávena era una cuestión vital para su reino. La espada decidió y se inclinó a favor de los francos. En el otoño de 754 Aistulfo tuvo que hacer la paz, prometiendo indemnizar a la iglesia de Roma, cediendo Rávena y varias ciudades entre las montañas y el mar Adriático. Esteban regresó a Roma victorioso, aunque su alegría duró poco tiempo. Aistulfo rompió sus promesas y en el invierno de 755-56 marchó contra Roma, poniendo sitio a la ciudad. Para mantener los resultados de la primera guerra contra los lombardos, Pipino tuvo que acometer una segunda campaña, saliendo de nuevo victorioso ante Aistulfo, quien renunció a Rávena y otras veinte ciudades a favor de Esteban, con un contrato de donación, mientras que Roma era contemplada como provincia del imperio franco. La muerte de Aistulfo (diciembre de 756) libró a Esteban de temores, viviendo para ver la entronización del protegido franco Desiderio, en marzo de 757.