Historia

ETHELBALD († 757)

Ethelbald o Æthelbald, rey de Mercia, hijo de Alweo, nieto de Eawa y hermano menor de Penda rey de Mercia, murió en 757.

Mapa de los reinos anglo-sajones antiguos
Mapa de los reinos anglo-sajones antiguos
En su juventud fue expulsado de Mercia por Ceolred, nieto de Penda, refugiándose en terreno pantanoso. Mientras estuvo allí visitó a veces en Crowland al ermitaño Guthlac, que también pertenecía a la casa real de Mercia. Éste le confortó en su exilio, diciéndose que le profetizó que un día sería rey no por violencia sino por la voluntad de Dios, lo que sucedió cuando Ceolred murió en 716 y le sucedió en el trono. Ethelbald, que es descrito como un valiente e impetuoso guerrero, llevó a cabo la extensión del poder de Mercia con tal energía y éxito que, en 731, fue reconocido como dueño por todos los reyes y pueblos del sur de Inglaterra hasta el Humber. En un estatuto de ese tiempo se califica a sí mismo 'rey no sólo de Mercia sino también de todas las provincias que son llamadas por el nombre común de Inglaterra meridional.' Entre Mercia y los sajones occidentales se habían librado muchas guerras, procurando cada parte extender sus fronteras a costa de la otra parte. La destitución de Ine y la discordia civil que siguió dieron a Ethelbald la oportunidad de obligar a los sajones occidentales a reconocer su superioridad, aprovechándose además de las dificultades de Ethelherad, sucesor de Ine, para invadir su reino. En 733 tomó 'Sumertun', que puede referirse a Somerton en Somersetshire. Sin embargo, se ha argumentado que fue Somerton, cerca de Oxford, aunque otra teoría es que se trata de Somerton en la frontera de Lincolnshire. La localidad resistió un asedio regular, rindiéndose sus moradores al constatar que no habría socorro que los salvara. Con su rendición la guerra parece haber acabado, renovando el rey de los sajones occidentales su sometimiento. Tras ello Ethelbald se propuso extender sus dominios más allá del Humber, pues mientras Eadberht de Northumbria estaba ocupado en la guerra con los pictos en 740, él asoló su territorio. En 743 emprendió una guerra contra los galeses, en alianza con el rey de los sajones occidentales, Cuthred, quien le debía su puesto. Pero éste halló el yugo intolerable, al oprimir Ethelbald a los sajones occidentales con impuestos y haberles tratado con insolencia. Por tanto, tras poner su reino en orden, Cuthred declaró la guerra a Ethelbald en 752. Cruzó el Támesis y avanzó hasta Beorgford o Burford, a 24 kilómetros al noroeste de Oxford. La guerra debió comenzar un poco antes, pues el ejército de Ethelbald estaba compuesto no sólo de sus propios súbditos sino también de tropas de Kent, Essex y Anglia oriental. La batalla fue sangrienta, al estar ambos ejércitos seguros de la victoria. Ethelbald hundía su espada en sus enemigos a diestro y siniestro, pero en un momento dado Ethelhun el Soberbio atacó a sus huestes, abriéndose paso entre las mismas y causando numerosas bajas. Finalmente los dos hombres se hallaron frente a frente, pero en ese instante el ánimo del rey se vino abajo y huyó, dejando atrás a su ejército que cayó derrotado. Ethelbald perdió su superioridad sobre Wessex y su poder recibió un golpe del que ya no se recuperó.

Ethelbald fue un generoso benefactor de la Iglesia, haciendo favores a Evesham, Worcester y otras iglesias en Mercia, extendiendo sus donativos a monasterios en las tierras bajo su dominio, a Christ Church, Canterbury, Rochester y la abadía de St. Mildred en la isla de Thanet; hizo una donación a Abingdon en unión con Ethelheard y dio un estatuto a Glastonbury, que fue confirmado por Cuthred en 744. También hizo una concesión general en 749 eximiendo a monasterios e iglesias de todo impuesto y servicio salvo la obligación de construir puentes y fortalezas defensivas. Acompañado de sus oficiales y otros nobles presidió el concilio de Clovesho, que fue convocado por el arzobispo Cuthbert en 747, asistiendo obispos de cada reino al sur del Humber. La influencia de su mandato en los asuntos eclesiásticos se aprecia en la elección de tres súbditos de Mercia para la sede de Canterbury. No obstante, fue un hombre de vida escandalosa. Entre 744 y 747 Bonifacio, el arzobispo inglés de Mentz, y cinco obispos alemanes, le escribieron una carta en la que, reconociendo su generosidad, le reprendían fuertemente por sus relaciones inmorales y su negligencia para contraer un matrimonio lícito, por su violación de monjas y la iniquidad general de su conducta, mandando Bonifacio cartas a un sacerdote llamado Herefrith y al arzobispo Egberto de York pidiéndole que exhortara al rey a que cumpliera la recomendación que le había dado y enmendara su vida. Una carta de Bonifacio a Ethelbald muestra que estaban en relación amistosa; el rey complació al arzobispo, quien a su vez le envió presentes. Una carta de 'Edilwald' a Aldhelmo, que el abad de Malmesbury atribuyó a Ethelbald, no fue escrita por él. Tras un reinado de 41 años fue asesinado en Seccandune o Seckington en Warwickshire por su propia guardia, que le atacó de noche, o en batalla en ese lugar o por Beornræd, quien le sustituyó en el trono. Las tres versiones no son necesariamente excluyentes, pues en guerra con el rebelde Beornræd un ataque nocturno pudo desencadenar que sus propios hombres le mataran o el mismo Beornræd. Ethelbald fue enterrado en Repton. Una carta de una escritor desconocido describe una visión en la que Ethelbald aparece en tormentos tras su muerte.