Historia

ETHELHARD († 805)

Ethelhard, Æthelhard, Adelard o Edelred, arzobispo de Canterbury, murió el 12 de mayo de 805. Era de Mercia por nacimiento o al menos por sentimiento, siendo abad de 'Hlud', bien sea Lydd en Kent, o más probablemente Louth en Lincolnshire. La afirmación de William de Malmesbury de que fue abad de Malmesbury y posteriormente obispo de Winchester no es correcta por razones cronológicas. Fue elegido para la sede de Canterbury a la muerte del arzobispo Jaenberht en 791, aunque no fue consagrado hasta el 21 de julio de 793. Ese retraso fue el resultado del disgusto con el que la gente de Kent consideraba la dominación de Mercia. Offa, rey de Mercia, que estaba fortaleciendo su poder sobre ellos, había disminuido la dignidad de Canterbury al persuadir al papa Adriano para que convirtiera a Lichfield, de Mercia, en una tercera sede metropolitana, regentada por Hygberht, esperando, al procurar la elección de uno de su propia facción para Canterbury, garantizar el éxito de este arreglo e incrementar su poder sobre Kent mediante el arzobispo. El clero y los nobles de Kent odiaban el dominio de Mercia, intensificándose su odio por la injuria que Offa había hecho a su iglesia. Por tanto, es probable que hicieran todo lo que pudieran para impedir que Æthelhard recibiera la consagración del arzobispo de Lichfield.

Mapa del cristianismo en las islas británicas hasta el siglo VIII
Mapa del cristianismo en las islas británicas hasta el siglo VIII

Tras su consagración, que sin duda fue efectuada por Hygberht, Æthelhard recibió una carta de Alcuino, con quien constantemente se escribía, exhortándole a ser fiel a sus deberes. Estuvo en favor con Offa, pues Carlomagno le pidió que usara su influencia con el rey en favor de ciertos exiliados ingleses y su consagración parece haber asegurado el éxito de la política de Offa, pues en el concilio de Clovesho en 794 su nombre fue añadido a un documento bajo el de Hygberht. Sin embargo, en 796 Eadberht Præn suscitó una insurrección en Kent y el mismo año murió Offa, siendo sucedido por su hijo Ecgfrith, quien en diciembre fue sucedido por Cenwulf. Æthelhard, fuerte partidario de Mercia, estaba en considerable peligro en Kent y Alcuino le escribió suplicándole que no abandonara su iglesia. No obstante, en 797 era un fugitivo en la corte de Mercia, escribiendo Alcuino a los de Kent para que le recibieran. Con la muerte de Offa decayó la importancia del arzobispado de Mercia. Ahora que el arzobispo de Canterbury era un fuerte adherente del rey de Mercia, ya no había razón para mantener el cisma en su provincia, pareciendo una mejor política fortalecer y usar la vasta influencia asociada a su oficio. Los obispos de Mercia comenzaron a profesar obediencia a Canterbury y Æthelhard escribió a León III para obtener la restauración de los derechos de su sede. Cenwulf en 798, año de la derrota y captura de Eadberht, escribó a León para consultarle en cuanto a la terminación del cisma. León en su respuesta declaró la primacía de Canterbury. Al suprimirse la revuelta, Æthelhard regresó a Canterbury y poco después recibió una carta de Alcuino felicitándole por su regreso y recomendándole que hiciera penitencia por haber abandonado su iglesia, que consultara a Eanbald, arzobispo de York, en cuanto a la restauración de la unidad de su provincia y que arreglara el asunto, pues aunque había recuperado el derecho de ordenar obispos totalmente, debería dejar a Hygberht el pallium que había recibido de Roma. Al año siguiente Æthelhard presidió un concilio en Celchyth (Chelsea). Sin embargo, a pesar de la declaración del papa no fue investido con la dignidad primacial, pues, en un concilio celebrado poco después en Tamworth, su nombre estaba todavía escrito tras el de Hygberht. De acuerdo al consejo de Alcuino pidió consejo a Eanbald, determinando ir a Roma para exponer su caso ante el papa. Salió de Inglaterra en 801, viajando en compañía de dos obispos y dos barones. Alcuino tomó un vivo interés en su viaje, enviando un criado con un caballo y su propia montura para encontrarse con él en St. Josse-sur-Mer o St. Judoc, un monasterio que había en Quentavic, o Etaples en Ponthieu, escribiendo al emperador en su favor. El arzobispo fue honorablemente recibido por León, quien el 18 de enero de 802 le dio una carta confirmando todos los antiguos derechos de su sede y cuando dejó Roma escribió a Cenwulf alabando su carácter y capacidad, la santidad de su vida y conversación e informando al rey que había restaurado los derechos de su sede, la cual había sufrido en propiedad y dignidad, dando al arzobispo la autoridad para excomulgar a los transgresores. Alcuino escribió de nuevo a Æthelhard, felicitándole por el éxito y su regreso seguro y rogándole que fuera firme y activo. En un concilio celebrado en Clovesho en octubre de 803 fueron reconocidos los derechos de Canterbury, quitándosele a Lichifield la dignidad metropolitana. Un registro de otra acta de este concilio, con fecha dos días después, está atestiguado por Hygberht, abad de la diócesis de Lichfield. Por tanto, se puede asumir o bien que Hygberht voluntariamente se despojó de su dignidad o que Æthelhard, a pesar del consejo de Alcuino, coronó su victoria por la destitución de su rival. El último acto público de Æthelhard es de 805, siendo enterrado en la capilla de San Juan Bautista en su catedral. Sus monedas, de las que existen ocho tipos, son raras, algunas de ellas con la inscripción 'Ædilheard Pont.' de lugar de 'Ar.', sugiriéndose que pertenecen al periodo entre su elección y consagración.