Historia

ETHELNOTH († 1038)

Ethelnoth, Æthelnoth (latín Egelnodus o Ednodus), arzobispo de Canterbury, murió el 29 de octubre de 1038. Era hijo de Æthelmær el Grande, oficial de los condados occidentales, amigo de Alfric el Gramático, y nieto de Æthelweard el historiador, y por tanto miembro de la casa real de Wessex. Primero fue monje de Glastonbury y luego deán del monasterio de Christ Church, Canterbury, y capellán de Canuto. Fue elevado a la sede de Canterbury como sucesor de Lyfing, siendo consagrado en Canterbury por Wulfstan, arzobispo de York, el 13 de noviembre de 1020; el anuncio de Wulfstan de que había obedecido la orden del rey para la consagración todavía existe. Æthelnoth fue muy estimado, siendo llamado el Bueno. Fue a Roma a por el pallium, obteniéndolo de Benedicto VIII el 7 de octubre. En su viaje de regreso dio cien 'talentos' de plata y un 'talento' de oro por un brazo de Agustín de Hipona, que compró en Pavía, presentándolo a la abadía de Coventry. Ejerció una buena influencia sobre Canuto, consagrando a Gerbrand para la sede de Roskild en 1022 y también a los obispos de Fionia y Scania. Restauró y embelleció su iglesia, que sufrió mucho durante las invasiones danesas y trasladó de San Pablo el cuerpo de su martirizado predecesor, Ælfeah, con gran ceremonia en junio de 1023, depositándolo el 15 de junio en Christ Church, en presencia del rey, de la reina y del hijo de ésta, Hardicanuto, y una multitud de dignatarios, laicos y clérigos. Se dice que Harold, una vez que fue escogido rey, intentó persuadir a Æthelnoth para que le coronara y que el arzobispo se negó a hacerlo porque actuaría infielmente hacia el anterior rey, poniendo la corona y el cetro sobre el altar y declarando que ni los daba ni los negaba, pudiendo tomarlos Harold si se atrevía, pero que él no coronaría a nadie más que a un hijo de Emma. El relato es dudoso. El cronista de Worcester proporciona una destacada noticia sobre el amor que le profesaron algunos, pues tras conocer su muerte dice que Æthelric, obispo de los sajones meridionales, pidió a Dios 'que no le permitiera vivir después de su amado padre, Æthelnoth, y que en siete noches muriera.' Æthelnoth tiene un lugar en el calendario.