Historia

EUDOXIO DE GERMANICIA (c. 300-370)

Eudoxio de Germanicia nació en Arabissus, en Capadocia, hacia el año 300 y murió en 370. Era hijo de un tal Cesáreo quien por su muerte como mártir es considerado santo por la Iglesia católica. Durante su educación teológica Eudoxio se impregnó de las ideas de Luciano, probablemente en Antioquía, pues según Atanasio (Hist. Arianorum ad monachos, iv) perteneció a los seguidores de Arrio en Antioquía, a quienes el obispo Eustacio rechazó recibir como clérigos entre 325 y 330. Tras la caída de Eustacio (330) Eudoxio fue obispo de Germanicia (en Commagene, cerca de la frontera de Capadocia, Cilicia y Siria). Tomó parte en el sínodo de Antioquía en 341 como partidario de los eusebianos; también asistió el sínodo del clero oriental en Sárdica en 343. Fue conocido generalmente primero en 344, cuando, siendo uno de los enviados, trajo la Formula macrostichos al oeste, una misión para la que sus maneras diplomáticas le deben haber recomendado especialmente. Fue uno de los pocos orientales que participó en el sínodo de Milán en 355. En los dos años siguientes parece que se quedó, como Acacio, en la corte o en compañía de los obispos de la corte, ya que tomó parte en las negociaciones en la corte en Sirmio en 357, donde se compuso la segunda fórmula de Sirmio.

Hacia ese tiempo el obispo Leoncio de Antioquía murió y Eudoxio inmediatamente regresó al este y tomó su lugar, parece que con el consentimiento de Acacio, Ursacio y Valente, no después del comienzo de 358. Como obispo aceptó en un sínodo en Antioquía la "Fórmula de paz" de Sirmio, pero pronto se percibió que intentaba explicarla en términos arrianos. Según Atanasio (De synodis, xxxviii), Aecio enseñó a Eudoxio la "impiedad arriana" hacia ese tiempo, siendo cierto que el arrianismo de Eudoxio en los primeros días era menos radical y pronunciado, pero es posible que Aecio le influyera en tiempo anterior. Las tendencias arrianas extremas de Eudoxio provocaron la oposición de los homoiousianos, teniendo el poder esta facción durante un corto tiempo. El emperador Constancio entonces repudió a Eudoxio; parece que fue exiliado y se retiró a su país natal. Regresó y tomó parte en el sínodo de Seleucia en 359. Más tarde fue a Constantinopla, bajo la protección de Acacio, pero sólo tras largas negociaciones y tras su renuncia a las enseñanzas de Aecio pudo recuperar el favor del emperador. El 27 de enero de 360 fue entronizado como obispo de la capital. Aunque rompió con Eunomio y Aecio, permaneció la enemistad entre él y los homoiousianos y dirigió el curso de su teología y política eclesiástica. En tiempo de Valente esta tendencia recuperó la ascendencia. El sínodo de Lampacus en 364 obligó al emperador a escoger entre los homoiousianos y los homeanos de los dos últimos años de Constancio. Valente se declaró en favor de los homeanos, probablemente no sin la influencia de Eudoxio.

El resultado más duradero de la actividad de Eudoxio fue el arrianismo de los germanos; los godos no recibieron un arrianismo intransigente, sino que la forma homeana del mismo fue sancionada en el sínodo de Constantinopla en 360 y se convirtió en la religión de la corte bajo Valente. Para el concilio de 381 y los teólogos ortodoxos de ese tiempo, arrianos y eudoxianos fueron términos sinónimos. Eudoxio escribió un "Discurso sobre la encarnación" que se ha perdido; ciertos fragmentos, atribuidos a él, pueden también señalar a otros escritos.