Historia

EUGENIO II († 827)

Eugenio II fue papa entre los años 824 y 827, muriendo en Roma el 27 de agosto de ese último año. Tras la muerte de Pascual I el pueblo de Roma escogió como su candidato al diácono Laurencio, pero la nobleza ganó la batalla y su elegido, Eugenio, arcipreste de Santa Sabina, fue consagrado como Eugenio II el 6 de junio de 824. El emperador Ludovico Pío le reconoció y envió a su hijo Lotario a Roma para resolver las dificultades existentes. Los puntos resueltos entre Lotario y el papa fueron cuatro: (1) La anulación de confiscaciones ilegales que habían tenido lugar bajo los últimos papas; (2) la regulación de la administración de justicia y supresión del bandolerismo; (3) la regulación de la relación de súbditos del imperio franco; (4) la regulación de la elección papal. La supremacía política del emperador sobre Roma fue subrayada por Lotario en cada detalle. Cada nuevo papa tenía que declarar su fidelidad al emperador, antes de ser consagrado. Sin embargo, Lotario consideró los deseos de todas las partes, pueblo, nobleza y corte papal, hasta donde fue posible, de manera que su misión tuvo el éxito deseado, logrando que la paz y la justicia duraran un número de años en Roma. Pero mientras el joven Lotario quería subrayar la supremacía franca, el viejo emperador sometía al papa la administración general de los asuntos eclesiásticos. En la controversia sobre los iconos en las iglesias (824-826), que fue iniciada por el emperador Miguel II de Bizancio, el emperador franco concedió toda autoridad al papa. En un sínodo en Roma en 826 se puso de manifiesto que el papado tenía ahora el control del gobierno sobre la Iglesia. El pontificado de Eugenio II marca, al menos eclesiásticamente, un importante avance en la emancipación del papado sobre el imperio franco.