Historia

EUSEBIO DE EMESA (c. 300 - c. 360)

Eusebio de Emesa nació en Edesa hacia el año 300 y murió en Antioquía de Siria hacia el año 360. Recibió su primera instrucción en Edesa, tras lo cual viajó a Tierra Santa donde Eusebio de Cesarea y Patrófilo de Escitópolis fueron sus maestros. Sin embargo, pronto cambió sus elucidaciones alegóricas de la Escritura por los principios exegéticos de la escuela de Antioquía. Desde Antioquía fue a Alejandría, donde buscó fundamento filosófico a su conocimiento. Antes del año 340 regresó a Antioquía, habiendo ya ganado fama como exégeta y orador cuando en el sínodo del año 341 en Antioquía fue designado sucesor del depuesto Atanasio. Sin embargo, Eusebio se echó atrás por las dificultades de ese cargo, siendo hecho obispo de la pequeña ciudad de Emesa, en Fenicia, donde pasó el resto de su vida. Al principio, los habitantes de la ciudad se tomaron como una ofensa su extenso conocimiento, que abarcaba también el campo de la magia y la astrología, viéndose obligado a huir a Laodicea. Su biografía fue escrita por su amigo Jorge de Laodicea, quedando sólo un breve extracto de esta obra (Sócrates, Hist. eccl., ii. 9; Sozomeno, Hist. eccl., iii. 6).

Jerónimo (De vir. ill., xci) menciona escritos de Eusebio contra judíos, paganos y novacianos, además de diez libros de comentarios sobre la epístola a los Gálatas y homilías sobre los evangelios. Teodoreto (Hær., 1., xxv. 26) menciona obras polémicas contra los marcionistas y maniqueos y Filoxeno de Mabug (Assemani, Bibliotheca Orientalis ii. 28) ciertos discursos y una obra sobre la fe, que es posiblemente la fuente de los fragmentos dogmáticos preservados en Eranistes de Teodoreto (Dial., iii). Además algunos fragmentos exegéticos sobreviven en catenæ (Migne, Patrologiae cursus completus, lxxxvi. 1, páginas 645-562) y un fragmento de un sermón de Cuaresma (W. Wright, Catalogue of the Syriac Manuscripts in the British Museum, ii. 837, Londres, 1871. Thilo (Ueber die Schriften des Eusebius von Alexandrien und des Eusebius von Emisa, Halle, 1832, páginas 64,79), demostró que dos homilías latinas publicadas por Sirmond (Opuscula XIV. Eusebii Pamphili, París, 1643) bajo el nombre de Eusebio de Cesarea dirigidas contra Marcelo de Ancira, probablemente son de Eusebio de Emesa. Por otro lado, las homilías latinas atribuidas a Eusebio por Gagnaius (París, 1547) y Fremy in 1554 (comp. Bibliotheca maxima patrum, 28 volúmenes, Lyón, 1677-1707, volumen vi. 618-622) son obras de autores occidentales.

Aunque los fragmentos de Eusebio son escasos, atestiguan que fue un escritor de no poca habilidad, aunque Jerónimo le desprecia injustamente (l.c.). Fue uno de los dirigentes más influyentes de los grandes teólogos antioquenos, no solo en su manera de exposición sino también en su cristología. Fue adverso a las disputas dogmáticas y vio en las luchas verbales la razón principal de las rupturas eclesiásticas. En su tendencia a mantener el antiguo e incompleto dogma contra el progreso de la definición doctrinal, se alió con los semi-arrianos, cuyos dirigentes estuvieron entre sus amigos y maestros.