Historia
EUSTACIO DE TESALÓNICA († c. 1192)
Eustacio de Tesalónica nació en Constantinopla a principios del siglo XII y murió en Tesalónica entre 1192 y 1194. Parece que fue monje en el convento de San Floro en Constantinopla y diácono y maestro de retórica en Santa Sofía, ocupando la posición en la corte de maestro de peticiones. En 1175 fue designado obispo de Mira en Licia, pero antes de su consagración el emperador le hizo sucesor de Constantino, como metropolitano de Tesalónica, una posición que retendría durante el resto de su vida. Hacia 1180 el emperador Manuel protestó formalmente contra la fórmula de abjuración en la que el Dios de Mahoma era anatematizado como 'el Dios totalmente batido' (theos holosphuros, es decir macizo, compacto, que no engendra y no es engendrado), considerada blasfema y ofensiva para los convertidos del islam. Eustacio se opuso firmemente en un sínodo y justificó el anatema, aunque sin perder el favor de la corte. Durante el sitio y saqueo de Tesalónica por los normandos, bajo Guillermo II de Sicilia (1185), el metropolitano permaneció en su puesto, protegiendo a su grey y haciendo frente a la furia de los conquistadores, como él mismo relata en su De Thessalonica urbe a Normannis capta. A pesar de ello, halló mucha oposición y puede que fuera expulsado de su sede durante un tiempo, lo que es respaldado por el hecho de que algunas de sus obras fueron escritas fuera de Tesalónica. Como monje, obispo, teólogo y autor, Eustacio se eleva por encima de sus contemporáneos, oponiéndose con toda su fuerza al formalismo que amenazaba al bienestar de su Iglesia, escribiendo en ese espíritu el tratado Sobre la hipocresía y el más importante Consideración de la vida monástica. Fue el autor de muchas otras obras, incluyendo un famoso comentario sobre poemas homéricos.