Historia
EVAGRIO DE ANTIOQUÍA
Evagrio, patriarca de Antioquía, estuvo en relaciones amistosas con Jerónimo, antes de ser elevado a la dignidad episcopal. En 389 fue elegido para suceder a Paulino en la sede de Antioquía y se le culpa de haber cooperado al mantenimiento del cisma producido por su antecesor. Ambrosio deja traslucir en una de las cartas que con motivo del cisma escribió a Teófilo de Alejandría, que la elección de Evagrio no había sido legítima, pero el papa Siricio se puso de parte de Evagrio y para poner fin a las divisiones mandó reunir un concilio en Capua en 390. Flaviano, acérrimo adversario de Evagrio, se negó a aceptar las decisiones del concilio, con lo que el cisma continuó hasta la muerte de Evagrio, ocurrida dos años después, en que sus partidarios se unieron a los de Flaviano.