Historia

EVANS, ABEL (1679-1737)

Abel Evans, teólogo y poeta, nació en febrero de 1679 y murió en Cheam, Surrey, el 18 de octubre de 1737.

Abel Evans
Abel Evans
Era hijo de Abel Evans de Londres e ingresó en la escuela Merchant Taylor en la primavera de 1685. Obtuvo la licenciatura en humanidades en 1696, la maestría en 1699, la licenciatura en teología en 1705 y el doctorado en 1711 por Oxford. Esos altos grados se deben probablemente más a la mera obediencia a los estatutos del colegio, porque a la reputación de Evans se debió más a su capacidad como satírico que a la de teólogo. Recibió las órdenes en 1700 y fue titular de Kirtlington, St. Giles, Oxford y Great Stoughton, Huntingdonshire. Durante corto tiempo fue capellán de su colegio, pero fue expulsado, según Haine, porque en un discurso público en el salón de St. John disertó sobre el doctor Delaune, el presidente, y la mayoría de los miembros de la corporación. Sin embargo, la duquesa de Marlborough defendió su causa y 'aunque era un caballero que despotricaba y relajado, fue poderosamente cuidado', recuperando su cargo. Entonces reformó el curso de su vida y se volvió a sus antiguos amigos, publicando (1710) un poema titulado The Aparition; a dialogue betwixt the Devil and a Doctor concerning the rights of the Christian Church, en el que Tindal y Kennett eran rudamente tratados. El doctor T. Smith (que se escribió con Hearne) habla de la sátira desplegando 'gran ingenio, buen gusto y honestidad asombrosa', pero es de pequeño valor literario o interés general. En 1713 Evans publicó una epístola poética para Jacob Bobart titulada Vertumnus, que fue vuelta a publicar por Nichols en Select Collection of Poems, volumen x.

Evans fue presentado por su colegio en 1725 a la rectoría de Cheam, Surrey, un beneficio que había sido tenido por no menos de seis obispos. Los prejuicios políticos torcieron la estima de Hearne por el carácter de Evans, del que no hay razón para dudar de su honorabilidad, incluso antes de que dejara de ser whig y eclesiástico bajo. Fue un buen predicador; su sermón de acción de gracias en St. Mary, Oxford, en 1705 fue condenado por el obispo Lloyd. Como epigramista tuvo considerable reputación, no siendo el menor entre los nueve de Oxford cuyos nombres aparecen en el dístico:

Alma novem genuit celebres Rhedycina poetas
Bubb, Stubb, Cobb, Crabb, Trapp, Young, Carey, Tickell, Evans.

Conoció a los literatos distinguidos de su tiempo y se escribió con Pope, quien le dio un lugar al lado de Young y Swift en el segundo libro de Dunciad.