Historia

EVANS, CHRISTMAS (1766-1838)

Christmas Evans, predicador galés, nació en Ysgaerwen, cerca de Llandyssil, el 25 de diciembre de 1766 y murió en Swansea el 19 de julio de 1838.

Christmas Evans
Christmas Evans
Su padre, Samuel Evans, era un pobre zapatero que murió cuando Christmas tenía nueve años de edad, quedando en un estado de precariedad total. Los siguientes seis años los pasó con un tío de su madre en Llanvihangel-ar-Arth en Carmarthenshire, 'de quien' dice 'sería difícil encontrar un hombre más desaprensivo en todo este malvado mundo.' Tuvo que trabajar como peón de labranza en varios lugares, quedando finalmente bajo la influencia de David Davies, un conocido maestro de escuela de Castellhywell y predicador de una congregación presbiteriana que se deslizaba hacia el unitarismo en Llwynrhydowen. Evans se unió a esa capilla, siendo enseñado por Davies en su escuela, aprendiendo cómo leer galés, adquiriendo conocimiento del inglés y comenzando a predicar. Pero como las normas de los presbiterianos exigían una educación académica para sus ministros, gradualmente se fue inclinando hacia los bautistas, que no ponían esa limitación y en 1788 fue bautizado en el río Duar en Llanybyther en Carmarthenshire, uniéndose a la congregación bautista en Aberduar. Previamente se había dañado seriamente un ojo en un altercado público del que no fue culpable. Se convirtió en un predicador regular y en 1789 fue ordenado como una especie de misionero a los esparcidos bautistas de Carnarvonshire. Se casó con Catherine Jones, miembro de su congregación, no teniendo descendencia.

Mientras estaba allí fue 'convertido' durante un viaje de predicación, comenzando a predicar con un poder y sinceridad de convicción que le hizo famoso. En 1792 se trasladó a Anglesey para ejercer como ministro de todas las iglesias bautistas en la isla. Vivió en Llangevni, donde estaba la capilla más importante. Allí trabajó con gran éxito, pero una ola de sandemanianismo recorrió Anglesey e influenció grandemente a rígidos calvinistas como Evans. 'La herejía sandemaniana me afligió tanto que me apartó del espíritu de oración para la salvación de los pecadores.' Tras un tiempo recuperó su ortodoxia, convirtiéndose en el eje de un gran movimiento bautista en Anglesey. Aunque durante muchos años su salario fue de solo 17 libras anuales, gobernó a los bautistas de Anglesey con mano de hierro; erigió nuevas capillas y hacía al menos dos largos y laboriosos viajes de predicación cada año por toda Gales para recaudar dinero para pagar las deudas de la capilla, que le cargaban en demasía. Esos constantes desplazamientos expandieron su fama por toda Gales, acudiendo multitudes a sus sermones. Su humor arrastraba a veces a la congregación a la carcajada, que se cambiaba en un momento por su sentimiento a las lágrimas, ejerciendo su asombroso poder de declamación una influencia extraordinaria sobre todos los que le escuchaban, siendo llamado el 'Bunyan de Gales.' En Anglesey permaneció más de treinta años. En 1823 murió su esposa y él sufrió por su mala salud. Su ojo dañado siempre le causó problemas, siendo amenazado con la ceguera. Finalmente, los bautistas de Anglesey se sacudieron el yugo que el gobierno de Evans les había impuesto, pues deseaban convertirse en iglesias independientes, por lo que su posición como una especie de obispo bautista era insostenible. Amargamente se resintió que eligieran ministros sin su consentimiento. Un encausamiento por la deuda en una capilla le añadió dificultades, por lo que gratamente aceptó en 1826 el ministerio de la capilla de Caerphilly en Glamorganshire, donde predicó fructíferamente durante dos años y se casó con Mary Evans. Pero de nuevo surgieron las dificultades con su rebaño, trasladándose a Cardiff en septiembre de 1828; pero la constitución de la iglesia era demasiado democrática para sus formas autocráticas, lo que desembocó en nuevos problemas con la congregación, haciendo en 1832 su último cambio a Carnarvon. Las disensiones de treinta miembros de la iglesia, el alcoholismo de algunos y la presión de una deuda de 800 libras le dejaron poca paz. Mientras iba de viaje al sur de Gales se puso repentinamente enfermo y murió, siendo enterrado con gran honor en el cementerio de la capilla bautista en Swansea. Sus sermones se publicaron en galés, siendo varios de ellos traducidos al inglés. También escribió algunos himnos y tratados en galés y ayudó a traducir a esa lengua una exposición del Nuevo Testamento.