Historia

EVANS, JOHN (c. 1680-1730)

John Evans, teólogo galés, nació en Wrexham, Denbighshire, hacia 1680 y murió el 16 de mayo de 1730. Era hijo de John Evans, gobernador de Chester Castle. Su abuelo y bisabuelo fueron sucesivamente rectores de Penegos, Montgomeryshire, y su padre, que fue educado en Balliol College, Oxford, fue ministro en Oswestry, Shropshire, desde 1648 a 1662, cuando, al negarse a suscribir el Acta de Uniformidad, fue expulsado, yéndose a Wrexham. Allí fue pastor de la iglesia congregacional en 1668, continuando su ministerio hasta su muerte en 1700. El hijo fue educado primero en Londres bajo Thomas Rowe y luego bajo Richard Frankland en Rothwell, Yorkshire. Al morir su padre fue llevado a casa de Mrs. Hunt de Boreatton, Shropshire. Mientras vivió allí fue cuando leyó los cinco volúmenes de Synopsis de Poole en latín y las obras de los escritores cristianos de los primeros tres siglos, bajo la tutoría de James Owen. En 1702 fue ordenado ministro en Wrexham, haciéndose cargo de una iglesia congregacional hasta 1704, cuando recibió una invitación para unirse al ministerio en Dublín, pero fue disuadido de aceptarla por el doctor Daniel Williams, quien, tras aconsejarle que se quedara en Wrexham, le ofreció que fuera su ayudante en Londres. Evans fue ayudante de Williams en Hand Alley, Westminster, hasta la muerte de éste en 1716, cuando le sucedió en el cargo. Había llegado a Londres inclinado a unirse a los independientes, pero por influencia de Williams se afilió con los presbiterianos. Fue un predicador elocuente y popular, tenido en alta estima por su congregación, que en 1729 construyó para él una nueva capilla en New Broad Strett, Petty France, Westminster. Durante varios años fue predicador dominical vespertino en Salters' Hall y en 1723 fue elegido predicador de Merchants' Lecture en el mismo lugar. Hacia ese tiempo se le otorgó el doctorado en teología honorífico por las universidades de Edimburgo y Aberdeen. Presidió frecuentemente ordenaciones públicas, siendo respetado por los de su denominación y admirado por sus ideas tolerantes. Tomó una parte decisiva en la controversia unitaria, alineándose con los que se negaron a firmar los artículos.

Evans se casó con una dama de considerable riqueza, hija de John Quick, ministro expulsado, y con la fortuna de ella y sus propios ahorros especuló en la South Seed Company, perdiéndolo todo y siendo perturbado en sus últimos años con dificultades financieras que apresuraron su muerte. Generalmente se creía que su hija era heredera, ya que él mantenía las apariencias, y aunque ciertos miembros de su congregación le ayudaron con dinero la causa de su pobreza quedó en secreto hasta después de su muerte. Fue enterrado en la cripta del doctor Williams en Bunhill Fields.

Evans publicó varios sermones y unos veinte de ellos se publicaron separadamente, pero es mejor conocido por una serie titulada Practical Discourses concerning the Christian Temper; being 38 sermons upon the principal heads of Practical Religion (1737). Esta obra la calificó el doctor Watts (prefacio a los sermones) como 'el resumen más completo publicado durante nuestra época de esos deberes que constituyen la vida cristiana.' Philip Doddridge, que los resumió en su Rise and Progress, los describe entre los mejores tratados prácticos en inglés. Su Sermons on various Subjects addressed to Young People se volvió a editar en 1802, con una semblanza del autor por el doctor J. Erskine. Además de sus sermones publicó su correspondencia con Cumming, ilustrando con notas la epístola a los Romanos para el comentario del Nuevo Testamento dejado inacabado por Henry. También escribió varias introducciones a obras de ministros colegas, editando Some Account of the Life and Writings of J. Owen (1709). Se había propuesto escribir una historia exhaustiva de la no conformidad desde la Reforma hasta la guerra civil, recopilando los materiales necesarios a gran costo. Leyó casi cada libro que podía aportar algo al tema y comenzó a escribir la obra, pero no había acabado una sexta parte de los tres volúmenes que iba a ocupar, cuando la enfermedad hizo presa en él, quedando el fragmento sin publicar. Evans poseyó una excelente biblioteca, de diez mil volúmenes, que fue vendida por subasta a su muerte para alivio económico de su viuda e hija.