Historia

EVANS, JOHN († 1724)

John Evans, obispo galés de Meath, nació en Plas Du en la parroquia de Llanarmon, Carnarvonshire, y murió en Dublín el 22 de marzo de 1724.

John Evans
John Evans
Fue educado en Jesus College, Oxford, donde hay registrado un John Evans licenciado en humanidades en 1671. La fecha de nacimiento de 1660 no es segura, porque Evans fue a la India en 1678 como uno de los capellanes de la compañía, estableciéndose en Hugly, Bengala. Luego fue a Madrás y en 1692 fue uno de los ministros destinados en Fort St. George. Tenía una mala actitud hacia las autoridades, quienes le llamaron 'el párroco comerciante' y le acusaron de asociarse con los 'intrusos.' La compañía en una carta a Madrás (18 de febrero de 1691) le llama 'el otrora ministro, pero ahora gran comerciante' y un año después (23 de enero de 1692) habla de suprimir su salario. Una carta suya, fechada en Londres el 18 de abril de 1698, muestra que había salido recientemente de la India. Fue rector de Llanaelhaiara en su país natal. El 4 de enero de 1702 fue consagrado obispo de Bangor. El gobernador Pitt, uno de sus antiguos amigos intrusos, bromea sobre su nombramiento en una carta a Sir E. Littleton (Madrás, 8 de noviembre de 1702). En política fue un decidido whig. Atterbury menciona un altercado que tuvo con él en la convocación en junio de 1702. Evans dijo que Atterbury, portavoz de la Cámara de los Comunes, había mentido. En 1712 se unió a Marlborough en la firma de una protesta contra la paz, que se ordenó fuera suprimida de los diarios por la mayoría. Fue trasladado a Meath en enero de 1716 y el 3 de febrero tomó posesión de la sede. En Irlanda tuvo una violenta diatriba con Swift, quien, según su propio relato, se había portado educadamente con el obispo a pesar de sus diferencias políticas. Swift se negó a asistir a su visitación en Laracor, recordándole que hablaba a un clérigo y no a alguien de a pie. Sin embargo, fue amigo del obispo Nicolson. Fue enterrado en el cementerio de la capilla de St. George, bajo un monumento en el que su viuda conmemoró sus muchas virtudes y sus veinte años de servicio en la India. Dejó 1.000 libras para una casa episcopal en Ardbraccan y 140 para la rectoría de Llanaelhaiara.