Historia

FACCIO, NICOLAS (1664-1753)

Nicolas Faccio, matemático y fanático suizo, nació en Basilea el 16 de febrero de 1664 y murió el 28 de abril o 12 de mayo de 1753.

Nicolas Faccio
Nicolas Faccio
Era hijo de Jean Baptiste Faccio y de su esposa Catherine Basband o Barbaud. Sus antepasados habían dejado Italia marchándose a Suiza por causa de su fe al principio de la Reforma. Su padre, un hombre de posición acomodada, había comprado hacia 1670 la propiedad de Duillier en Vaud. Al principio Faccio fue destinado para la carrera eclesiástica y, tras una buena preparación clásica en su casa y en Ginebra, estudió filosofía, matemáticas y astronomía. Luego comenzó a estudiar hebreo y asistió a clases de teología en Ginebra, consiguiendo la ciudadanía en 1678; aunque su madre deseaba que sirviera en alguna corte protestante en Alemania, él afirma que 'fue dejado totalmente a sí mismo', abandonando todo pensamiento del ministerio. Antes de tener 18 años escribió a Dominic Cassini sugiriéndole un nuevo método de determinar la distancia de la tierra al sol y una explicación de los anillos de Saturno. Animado por la contestación de Cassini marchó a París en la primavera de 1682, donde fue bien recibido. En 1683 Cassini expuso su teoría de la luz zodiacal. Faccio siguió sus observaciones, las repitió en Ginebra en 1684 y presentó en 1685 un nuevo e importante desarrollo de esta teoría. Se publicaron en su Lettre à M. Cassini... touchant une lumière exraordinaire qui paroit dans le ciel depusi quelques années (Ámsterdam, 1686). Faccio también inventó algunas máquinas útiles. Estudió la dilatación y contracción de la pupila del ojo y describió las fibras de la úvea anterior y del coroideo en una carta a Mariotte fechada el 13 de abril de 1684. Introdujo mejoras en los espejos del telescopio, mostró cómo aprovechar el movimiento de un barco para moler maíz, levar las anclas y enarbolar las jarcias; contribuyó al observatorio de un navío, siendo el primero en descubrir el arte de perforar rubíes para recibir los pivotes del balancín de los relojes; midió la altura de las montañas que rodean Ginebra, planeando hacer un mapa del lago, que nunca terminó.

Faccio regresó a Ginebra en octubre de 1683. Durante el año siguiente hizo amistad con Fenil, un conde piamontés, quien, tras haber ofendido al duque de Saboya y al rey de Francia, buscó refugio en la casa del abuelo materno de Faccio en Alsacia y luego en Duillier. Fenil le confió a Faccio un plan para asesinar al príncipe de Orange en Scheveling y aportó una carta de Louvois ofreciendo el perdón del rey, la aprobación del plan y facilitando dinero. Faccio reveló la trama a su amigo Gilbert Burnet, a quien acompañó a Holanda en 1686 para poner el plan en conocimiento del príncipe. Para recompensarlos se resolvió crear para Faccio, cuya capacidad fue certificada por Huyghens, un profesorado en matemáticas, con una casa y un salario inicial de 1.200 florines. El príncipe también le prometió una pensión privada. Al ocurrir algún retraso, Faccio salió para hacer una visita a Inglaterra en la primavera de 1687, donde, escribe, 'siendo grandemente atraído por esta nación y por la lengua inglesa y habiendo estado enfermo en Oxford, no puse cuidado en regresar a La Haya, donde por la imprudencia de otros podía quedar demasiado expuesto al resentimiento de dos reyes y del conde a la vez; pero me quedé en Inglaterra hasta que el príncipe de Orange estuvo en plena posesión de esos reinos.' Fue admitido como miembro de la Royal Society el 2 de mayo de 1688. Tras obtener puestos para los hijos de algunos de sus paisanos en el servicio inglés y holandés, Faccio 'halló necesario para su propio descanso' dejar Inglaterra durante un tiempo. Se convirtió en tutor del hijo mayor de Sir William Ellis y de un tal Mr. Thorton, residiendo durante parte de 1690 en Utrecht. Allí se encontró con Edmund Calamy, quien dice de él que en ese tiempo era considerado partidario de Spinoza. En el otoño de 1691 Faccio regresó a Inglaterra y estuvo en Suiza en 1699, 1700 y 1701.

Faccio participó en la famosa disputa entre Newton y Leibnitz. Había visitado a Newton en Cambridge en noviembre de 1692. Newton le dio dinero y le ofreció un sobresueldo regular a condición de residir permanentemente en Cambridge. Pero Faccio fue indigno de su benefactor. Hearne dice que era 'escéptico en religión, persona de ninguna virtud y un mero libertino', relatando cómo Faccio 'obtuvo por sus insinuaciones y astucia una vasta suma de dinero' de su alumno el duque de Bedford. Faccio alegó que había convencido a Newton de ciertos errores en su Principia. Se puso a la par que Newton y en una carta a Huyghens, fechada en 1791, escribe que es realmente innecesario pedir a Newton que preparara una nueva edición. 'Sin embargo', añade, 'puedo posiblemente acometerla yo mismo, ya que no conozco a nadie que entienda tan bien y completamente una buena parte de este libro como yo.' Huyghens escribió gravemente en el margen de esta carta 'feliz Newton.' Cuando Leibnitz envió una serie de problemas para encontrar la solución en Inglaterra, mencionó a Newton y no hizo mención de Faccio entre los que podían resolverlos. Faccio contestó desdeñosamente calificando a Leibnitz de 'segundo inventor' del cálculo en un tratado titulado Lineæ brevissimæ descensus investigatio geometrica duplex, cui addita est investigatio geometrica solidi rotundi in quo minima fiat resistentia. En réplica a Faccio, Leibnitz apeló a Newton mismo, al haber admitido el descubrimiento independientemente. Faccio envió una réplica a los editores de Acta Eruditorum, pero ellos se negaron a imprimirla por su aversión a la controversia. Finalmente sumió a la Royal Society en la disputa.

Faccio continuó residiendo en Londres como profesor de matemáticas. Se asoció con los hermanos Peter y Jacob de Beanfré, relojeros franceses en Londres, y obtuvo una patente de catorce años para el uso en Inglaterra de su invento sobre los rubíes. En marzo de 1705 mostró ejemplos de relojes en la Royal Society y hacia ese tiempo se asoció con los camisards o profetas franceses, siendo su jefe y publicando sus escritos. El gobierno sospechó de él de ingeniar algún plan político profundo. Al final Faccio y dos de sus partidarios fueron encausados por la acusación de las iglesias francesas en Londres, siendo condenados en el tribunal de la reina a la picota por charlatanes e impostores. El 2 de diciembre de 1707 Faccio estuvo en un patíbulo en Charing Cross, con una inscripción en su sombrero describiéndolo como cómplice en difundir 'malvadas y falsas profecías.' Por influencia del duque de Ormonde, de cuyo hermano, Lord Arran, Faccio había sido tutor, fue librado de la violencia de la turba. Luego emprendió una expedición misionera, viajando por Alemania, yendo a Asia y volviendo a Inglaterra. En mayo de 1712 estaba en Londres. Se retiró a Worcester, donde hizo algunas amistades, ocupándose con asuntos científicos, alquimia y Cábala. En 1732 se propuso lograr, aunque sin efecto, por la influencia de John Conduitt, sobrino de Newton, alguna recompensa por haber salvado la vida del príncipe de Orange. Ayudó a Conduitt en planear la idea y escribió la inscripción del monumento a Newton en la abadía de Westminster.

Además de cartas y artículos sobre astronomía y métrica hebrea fue autor de: Epistola... de mari æneo Salomonis ad E. Barnardum; Fruit-walls improved by inclining them to the horizon (Londres, 1699); N. Facii Duillier Neutonus Ecloga (¿Gante?, 1728); Navigation improv'd: being chiefly the method for finding the latitude at sea as well as by land (Londres, 1728); junto a Jean Allut, Élie Marion y otros publicó una profecía incumplida con el título Plan de la Justice de Dieu sur la terre dans ces derniers jours et du relévement de la chûte de l'homme par son péché (1714), del que apareció una versión latina el mismo año.