John Fawcett, teólogo bautista, nació en Lidget Green, cerca de Bradford, Yorkshire, Inglaterra, el 6 de enero de 1740 y murió en Brearly Hall, cerca de Wainsgate, el 25 de julio de 1817.
John FawcettConvertido a los 16 años por la predicación de George Whitefield se unió a la iglesia bautista en Bradford en 1759 y en 1764 entró en el ministerio bautista. A los deberes de un ministro añadió los de un profesor, dirigiendo una academia durante gran parte de su ministerio. Por la sinceridad de su espíritu cristiano, su vigor como predicador y su fuerza de carácter, emergió entre los demás, pudiendo haber ascendido a puestos más destacados, pero se quedó en las inmediaciones de Halifax hasta el fin. Fue considerado el primer hombre de su denominación en esa parte del país. Durante un tiempo se propuso crear una institución para la preparación de ministros bautistas, pero no tuvo éxito. De tiempo en tiempo publicó obras sobre religión práctica, que fueron bien recibidas, incluyendo una colección de himnos, un ensayo titulado Anger, The Life of Oliver Heywood, Advice to Youth, History of John Wise y Sick Man's Employ. De sus Hymns (Leeds, 1782), 166 en número, los mejores conocidos son "How precious is the Book divine", "Thus far my God hath led me on" y "Blest be the tie that binds." La mayor de sus empresas literarias, y por la que es mejor conocido, es Devotional Commentary on the Holy Scriptures, obra que terminó en 1811. Consiste de dos grandes volúmenes y se vendió por cinco guineas. Hacia este tiempo recibió el doctorado en teología por un colegio americano. Su objetivo era extraer clara y poderosamente de cada capítulo de la Biblia las ideas que mejor se adaptaran para promocionar un espíritu devocional, siendo seguida cada parte de su exposición por un párrafo de 'aspiraciones' preparadas para guiar los sentimientos de los lectores.
El siguiente himno de John Fawcett, traducido al español, se titula Sagrado es el amor:
Sagrado es el amor
Que nos ha unido aquí
A los que oímos del Señor
La fiel palabra, sí.
A nuestro Padre Dios
Rogamos con fervor
Alúmbrenos la misma luz
Nos una el mismo amor.
Nos vamos a ausentar
Mas nuestra firme unión
Jamás podráse quebrantar
Por la separación.
Concédenos, Señor
La gracia y bendición
Del Padre, Hijo Redentor
Y del Consolador.