Guy Fawkes, conspirador inglés, nació en 1570, siendo bautizado en la iglesia de St. Michael-le-Belfrey, York, el 16 de abril de ese año, y murió ejecutado el 31 de enero de 1606 en Londres.
Iglesia de St. Michael-le-Belfrey en York donde Fawkes fue bautizado Fotografía de Wenceslao Calvo
Era el segundo hijo de Edward Fawkes de York y de su esposa Edith. El padre, un notario de los tribunales eclesiásticos y abogado del tribunal consistorial del arzobispo de York, era el segundo hijo de William Fawkes, registrador del tribunal de la diócesis de York desde 1541 hasta su muerte hacia 1565. La abuela materna de Guy fue Ellen Haryngton, hija de un eminente comerciante de York, quien fue alcalde de esa ciudad en 1536; ella murió en 1575 y le legó a Guy un silbato y un ángel de oro. Su padre fue enterrado en la catedral de York el 17 de enero de 1579, no dejando testamento y toda su propiedad recayó en su hijo 'Guye', que en ese tiempo apenas tenía nueve años de edad. No hay duda de que sus padres eran protestantes, sabiéndose que asistían regularmente a la iglesia parroquial de St. Michael-le-Belfrey, deduciéndose que Guy fue criado en esa fe. Asistió a la escuela en York, donde Thomas Morton, posterior obispo de Durham, y Sir Thomas Cheke, además de John y Christopher Wright, estaban entre sus compañeros de clase. En 1585 el hermano de su padre, Thomas Fawkes, murió, dejando su propiedad a las hermanas de Guy, Elizabeth y Anne, y un insignificante legado a su sobrino, 'mi anillo de oro y mi cama,' Poco después su madre se casó por segunda vez, siendo su marido Dionis Baynbrigge de Scotton, Yorkshire, trasladándose Guy con sus hermanas y su madre a Scotton. Su padrastro, hijo de Peter Baynbrigge y Frances Vavasour de Weston, estaba estrechamente relacionado con muchas grandes familias católicas, siendo él mismo de igual persuasión, a la vez que algunos vecinos cercanos, apellidados Pulleyn, eran fuertes adherentes de la antigua fe. Guy fue grandemente influenciado por ese nuevo ambiente, desvaneciéndose su primera instrucción rápidamente y convirtiéndose en un celoso católico. En 1591 alcanzó la mayoría de edad y logró la plena posesión de la propiedad de su padre. El 14 de octubre de 1591 arrendó algunas casas y tierra en York a Cristopher Lumley, un sastre, y poco después hizo los arreglos para disponer del resto de su propiedad. En 1593 salió de Inglaterra para ir a Flandes, donde se alistó como soldado de fortuna en el ejército español. En 1595 estuvo presente en la captura de Calais por los españoles bajo el archiduque Alberto y, según el testimonio del padre Greenway, 'era solicitado por los más distinguidos en el campo del archiduque por su nobleza y virtud.' Sir William Stanley, el jefe católico inglés que se había unido al ejército español, estimaba grandemente a Fawkes y a la muerte de Elizabeth aconsejó a Fawkes y a su compañero escolar, Christopher Wright, que visitaran a Felipe II, con la idea de procurar alivio para sus compañeros católicos en Inglaterra.
Sótano bajo el parlamento en tiempos de Jacobo I Ilustración de Cassell's Illustrated History of England
Tan pronto como Jacobo I ascendió al trono y se declaró en favor de las leyes penales contra los católicos, se tramó la Conspiración de la Pólvora. Sus iniciadores fueron Robert Catesby, John Wright y Thomas Winter. Fawkes era bien conocido de ellos, pero no tomó parte en la planificación de la conjura. A principios de 1604 los conspiradores esperaban todavía que la diplomacia española haría que su desesperado remedio fuera innecesario. Velasco, el condestable de Castilla, iba de camino a la corte de Jacobo I para discutir los términos de un tratado de paz entre Inglaterra y España. Catesby quiso entrevistarse con él en Bergen. Winter fue seleccionado para el servicio en Pascua y Catesby invitó a Fawkes a acompañarlo. Esta fue la primera tarea que Fawkes desempeñó en los peligrosos planes de Catesby. El viaje de Winter y Fawkes dio poco resultado y poco después de su regreso Fawkes fue a una casa más allá de Clements Inn, donde, con otros cuatro (Catesby, Thomas Percy, Thomas Winter y John Wright), hizo solemne juramento de mantener el secreto de todo lo que se le propusiera. Él y Percy, un caballero pensionado, no sabían nada en ese momento del propuesto plan. Pero tras la ceremonia del juramento ambos fueron informados del plan de volar el parlamento mientras el rey estuviera en la Cámara de los Comunes. Los dos aprobaron la propuesta y con los otros conspiradores se retiraron a una sala superior, donde el jesuitaGerard dijo misa y administró los sacramentos. El 24 de mayo de 1604 Percy, actuando bajo órdenes de Catesby, alquiló una casa al lado del parlamento, en cuyos sótanos estaba determinado construir un túnel que comunicara con los locales contiguos. Fawkes se disfrazaría como criado de Percy y asumiría el apellido Johnson. Al ser desconocido en Londres se le confiaron las llaves y el cuidado de la casa. Pero el 7 de julio el parlamento levantó sus sesiones hasta febrero siguiente, separándose los conspiradores para retomar las operaciones hacia noviembre. En el otoño las leyes penales contra los católicos fueron impuestas con renovado vigor. Los conspiradores se reunieron el día 29 de septiembre y a Fawkes se le ordenó la construcción del túnel. Se produjo un retraso porque los comisionados para tratar la unión de Inglaterra y Escocia resolvieron encontrarse en la casa que Percy había alquilado, pero el 11 de diciembre de 1604 los cinco conspiradores llevaron las herramientas y provisiones de noche y comenzaron los trabajos en el sótano. La excavación del túnel fue más difícil de lo previsto, llamándose a Cristopher Wright y Robert Keyes, que habían jurado previamente pero se les había encomendado cuidar de una casa en Lambeth donde estaban almacenados los materiales para el túnel, para que tomaran parte en la tarea. Fawkes, vestido como un porteador, ejerció como centinela en la casa, no apareciendo ninguno de sus compañeros en la superficie durante dos semanas. Hacia Navidad Fawkes supo que la asamblea parlamentaria originalmente fijada para febrero se había retrasado hasta octubre siguiente. Entonces los conspiradores se separaron, pero retomaron la obra en febrero de 1605. En enero John Grant y Robert Winter se juramentaron en la empresa, además de un antiguo criado de Catebsy, llamado Bates. Hacia marzo los conspiradores alquilaron en nombre de Percy un sótano adyacente, que comunicaba inmediatamente con la Cámara de los Comunes y que se acababa de quedar vacío. Cambiando su plan, abandonaron el túnel y llenaron el recién alquilado sótano con barriles de pólvora y barras de hierro, escondiendo los explosivos bajo tablones de toda clase.
Miembros de la Conspiración de la Pólvora. Guy Fawkes tercero por la derecha
En mayo de 1605 se terminó la obra, teniendo lugar una nueva suspensión del parlamento. Fawkes fue enviado a Flandes para comunicar los detalles de la conspiración a Sir William Stanley y al jesuita Owen. Stanley estaba en España y Owen tenía poca esperanza de que la conspiración obtuviera la aprobación de Stanley. A finales de agosto Fawkes estaba de nuevo en Londres. Se ocupó de secar los barriles que se hubieran humedecido en el sótano y supo que el parlamento no se reuniría hasta el 5 de noviembre. Alquiló una habitación en 'la casa de una tal Mrs. Herbert, una viuda que moraba a espaldas de la iglesia de St. Clement' y cuando supo que esta dama sospechó de él como católico, rápidamente salió de la casa. Mrs. Herbert señaló que siempre estaba 'bien vestido y repleto de dinero.' Hacia el 29 de septiembre Sir Everard Digby, Ambrose Rookwood y Francis Tresham, tres acaudalados caballeros, se añadieron a la lista de conspiradores, confiándoseles el deber de proporcionar hombres armados para secundar el ataque contra el gobierno una vez que la explosión hubiera tenido lugar. Al mismo tiempo la importante tarea de encender la mecha se le confió a Fawkes, cuya frialdad y valor eran destacados. Se usaría una mecha lenta que le permitiría un cuarto de hora para escapar. Sus órdenes eran embarcar a Flandes y difundir las noticias de la explosión en el continente.
Los conspiradores en el sótano del parlamento Ilustración de Cassell's Illustrated History of England
Al aproximarse la fecha los conspiradores discutieron la posibilidad de avisar a sus amigos católicos en la Cámara de los Comunes del peligro que corrían. Fawkes quería proteger a Lord Montague. Se decidió que se permitiría a conspiradores individuales hacer lo que pudieran sin avisar específicamente a sus amigos a ausentarse del parlamento en la fecha fatal. Pero Tresham deseaba salvar a Lord Monteagle y, tras la primera discusión, se reunió con Catesby, Thomas Winter y Fawkes en White Webbs para recibir el permiso de avisar a su amigo. Catesby y Winter se negaron. El sábado 26 de octubre Lord Monteagle recibió una ambigua carta aconsejándole abstenerse de estar presente en la apertura del parlamento. Monteagle la mostró a Lord Salisbury el mismo día. Las noticias llegaron a Winter y Catesby. Fawkes, ignorante de lo que pasaba, fue a examinar el sótano el 30 de octubre, viendo que estaba intacto. El 31 de octubre el carácter de la conspiración ya se conocía en la corte, pero los ministros resolvieron no hacer nada hasta la víspera del día 5, para que los conspiradores pudieran madurar sus planes. El sábado 3 de noviembre se encontraron varios de los principales conspiradores, convencidos de que los detalles del plan no los conocían las autoridades. Sin embargo, todos menos Fawkes se prepararon para dejar Londres en corto plazo. Él se quedó a vigilar el sótano. Al día siguiente Suffolk, lord chambelán, acompañado por Monteagle, inspeccionaron la casa del parlamento. En el sótano vieron gran abundancia de carbón y madera, descubriendo a Fawkes, a quien describieron como 'un tipo muy malo y desesperado' en una esquina. Les dijo que Thomas Percy había alquilado el sótano con la casa adjunta. Los oficiales salieron, sin hacer ningún comentario, e informaron al rey. Fawkes estaba alarmado, resolviendo aplicar la mecha a la pólvora en la siguiente ocasión de peligro, aunque pereciera él mismo. Fue a avisar a Percy, pero regresó a su puesto a medianoche, encontrándose en el umbral con Sir Thomas Knyvett, un magistrado de Westminster, y su ayudante. El sótano fue inspeccionado, descubriéndose la pólvora y siendo Fawkes detenido, encontrándosele un reloj, mechas lentas y yesca, mientras que se encontró una linterna cerca de la puerta del sótano. Fawkes declaró que si hubiera estado en el sótano cuando Knyvett entró, le habría 'volado a él, a la casa, a sí mismo y a todo.'
Firmas de Fawkes el 8 y el 10 de noviembre de 1605 Ilustración de Cassell's Illustrated History of England
A la una de la mañana se reunió el consejo en la antecámara del rey en Whitehall y Fawkes, que no mostró temor ni excitación, fue llevado custodiado. Se negó fríamente a dar cualquier información sobre sí mismo, salvo que su nombre era Johnson, persistiendo en su silencio al ser interrogado sobre sus compinches. Afirmó que solamente lamentaba que la explosión no hubiera tenido lugar. Cuando el rey le preguntó si no se arrepentía del propuesto ataque a la familia real, replicó que una enfermedad desesperada necesita un remedio peligroso, añadiendo que 'uno de sus objetivos era echar a los escoceses a Escocia.' Fawkes fue trasladado la misma noche a la Torre, siendo sujeto a interrogatorio por los jueces Popham y Cocke y por Sir William Wand, teniente de la Torre, los días siguientes. El rey mismo preparó una larga serie de preguntas el 6 de noviembre. El nombre de Fawkes se descubrió en una carta que portaba de Anne, Lady Vane, pero ninguna amenaza de tortura pudo arrancarle los nombres de sus amigos ni ninguna expresión de lamento por el crimen que había planeado. Para vencer su obstinación fue sujeto al potro 'per gradus ad ima' mediante orden real, ejerciendo la tortura el efecto deseado. El 8 de noviembre, aunque todavía 'obstinado y perverso', contó un relato de la conspiración sin mencionar nombres. Al día siguiente su resolución se quebró y reveló los nombres de sus compañeros, tras saber que varios de ellos ya habían sido arrestados en Holbeach. Su confesión está firmada con mano temblorosa 'Guido Fawkes.' Mientras tanto el parlamento se reunió, según lo previsto, el 5 de noviembre, levantándose el 9 de noviembre hasta el 21 de enero. El día 5 de noviembre fue señalado como día de acción de gracias, quedando el nombre de Guy Fawkes asociado con esa fecha. Un servicio especial de gratitud fue preparado para las iglesias y muchos escritos, algunos en verso latino, denunciaron a los conspiradores.
Ejecución de los conspiradores
El 27 de enero de 1606 Fawkes, con los dos Winters, Grant, Rookwood, Keyes y Bates fueron juzgados ante una comisión especial en Westminster Hall. Todos se declararon no culpables. El presidente del tribunal, Popham, preguntó a Fawkes cómo podía hacer tal declaración tras sus confesiones de culpabilidad, replicando que no se retractaba de su confesión sino de la acusación que implicaba a 'los santos padres' en la conspiración, que era sin garantías. Todos los prisioneros fueron declarados culpables tan pronto como se leyeron sus confesiones. Sir Everard Digby fue juzgado y convicto separadamente. Finalmente fueron sentenciados todos a muerte. El viernes 31 de enero, Hawkes con Winter, Rookwood y Keyes fueron sacados de la Torre y llevados al antiguo palacio en Westminster, enfrente de la casa del parlamento, donde se levantó un cadalso. Fawkes fue el último en subir. Estaba delgado y debilitado por la tortura y tuvo que ser ayudado para subir los escalones. Habló brevemente y pidió perdón al rey y al Estado.