Patrick Augustine Feehan, arzobispocatólico de Chicago, nació en Killenaule, Irlanda, el 29 de agosto de 1829 y murió en Chicago el 12 de julio de 1902.
Patrick Augustine Feehan
Su primera educación la obtuvo de tutores privados en casa de su padre, Patrick Feehan, hombre de educación humanista, modales distinguidos, elevado carácter y ferviente piedad. Su madre era una mujer gentil y refinada, mostrando pronto el muchacho tendencia hacia el sacerdocio. A la edad de 16 años,tras recibir una preparación clásica, ingresó como estudiante en Castleknock College, donde estuvo dos años. Al acabar ese periodo ingresó en el colegio de Maynooth, un recomendado seminario eclesiástico, dedicando cinco años al estudio, distiguiéndose entre sus compañeros por su saber y capacidad. En 1852 el arzobispo Kenrick de St. Louis le invitó, ingresando en el seminario eclesiástico en Carondolet, para prepararse para su ordenación. Fue nombrado párroco de St. John Church en St. Louis al año siguiente, dejando enseguida su huella en el púlpito. Al desatarse una epidemia de cólera en la ciudad mostró su devoción humanitaria y religiosa, administrando los sacramentos y hasta preparando los cadáveres para el enterramiento, cuando los parientes no se atrevían a tocarlos. En 1854 fue nombrado presidente del seminario de Carondolet, reteniendo esa posición tres años. En 1858 era párroco de St. Michael en St. Louis y en 1859 asumió el cargo de la iglesia de la Inmaculada Concepción en la misma ciudad, aumentando su alta reputación como predicador y añadiendo la de infatigable obrero en la extensión de su iglesia, siendo un gran organizador, promotor de importantes caridades y eficiente ayudante hospitalario durante la guerra civil. De ahí que cuando la sede de Nashville quedó vacante por la dimisión del obispo Whalen, parecía natural ofrecer el puesto a un hombre que era una figura prominente y cuando el joven sacerdote rehusó el alto cargo, por causa de su edad y su madre inválida, a la que quería cuidar en sus últimos años, la sede quedó en suspenso. La madre de Feehan murió en 1865 y el hijo aceptó el obispado, siendo consagrado el 1 de noviembre. Los deberes de la diócesis de Nashville eran muy pesados, debiendo el obispo reconstruir la nueva diócesis, que había quedado desolada por los efectos de la guerra. Con celo y energía la iglesia fue reedificada de nuevo, fundándose instituciones educativas y caritativas, siendo mejorada la catedral y la academia de St. Cecilia quedó aliviada de sus pesadas deudas, pudiendo llevar a cabo sus labores educativas. El obispo Feehan introdujo en su diócesis a las Hermanas Dominicas, Hermanas de San José, de la Caridad y de la Misericordia, poniéndolas al cargo de varias escuelas parroquiales. En 1866 de nuevo el cólera asoló la diócesis y tres veces la fiebre amarilla dejó su marca de enfermedad y muerte. El obispo Feehan mostró de nuevo el molde heroico en el que había sido formado y con sus sacerdotes estuvo con los sufrientes y moribundos. Treinta y tres de los sacerdotes cayeron víctimas, visitando el obispo cada parte de sus diócesis donde el catolicismo había puesto pie. Creó la orden de los Caballeros Católicos de América, una sociedad de laicos que se extendió por Estados Unidos. Por decreto papal de 10 de septiembre de 1880 la diócesis de Chicago, que había estado vacante desde la muerte del obispo Foley en 1879, fue elevada al rango de arzobispado, siendo Feehan su primer arzobispo. Se hizo cargo en presencia de una gran congregación en la catedral de Holy Name el domingo 28 de noviembre de 1880. En 1883 el arzobispo Feehan fue llamado a Roma, con otros arzobispos americanos, para preparar el plan del tercer concilio de Baltimore. En octubre de 1890 recibió el jubileo de plata de su consagración.