Felipe
el Evangelista fue uno de los siete nombrados en
Lo propuesto tuvo la aprobación de toda la congregación, y escogieron a Esteban, un hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, y a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas y a Nicolás, un prosélito de Antioquía;[…]Hechos 6:5 para el cuidado de los pobres, para "servir las mesas" y posiblemente para dirigir asuntos externos generales. Su oficio fue probablemente diferente al del
diaconado posterior, siendo, en cualquier caso, disuelto con la persecución y dispersión de la
congregación (
1 Y Saulo estaba de completo acuerdo con ellos en su muerte. 2 Y algunos hombres piadosos sepultaron a Esteban, y lloraron a gran voz por él. 3 Pero Saulo hacía estragos en la iglesia entrando de casa en casa, y arrastrando a hombres y mujeres, los e[…]Hechos 8) y posteriormente complementado por el oficio más completo de anciano (
Y así lo hicieron, mandándola a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.[…]Hechos 11:30; 15:23). Ya que ese cargo fue instituido a causa de los miembros griegos de la primitiva congregación que se quejaban de que sus viudas quedaban sin asistencia, se puede asumir que al menos un contingente de los siete fue escogido de los miembros helenistas y probablemente uno de ellos fuera él. Igual que Esteban (
Y presentaron testigos falsos que dijeron: Este hombre continuamente habla en contra de este lugar santo y de la ley;[…]Hechos 6:13) tomó una posición comparativamente liberal en relación a la ley y adoración judía, de la que emanó su secuela práctica, pues tras su huida de
Jerusalén comenzó una actividad misionera entre los samaritanos (
Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo.[…]Hechos 8:5 y sig.), que eran contados casi como
paganos. Más aún, él
bautizó a un prosélito incircunciso, el eunuco de la reina de Etiopía (
Un ángel del Señor habló a Felipe, diciendo: Levántate y ve hacia el sur, al camino que desciende de Jerusalén a Gaza. (Este es un camino desierto.)[…]Hechos 8:26 y sig.). Luego viajó,
predicando el evangelio, hasta llegar a
Cesarea. Allí
Pablo se alojó con él, junto con sus compañeros de viaje, en el tercer viaje de Pablo (
Al día siguiente partimos y llegamos a Cesarea, y entrando en la casa de Felipe, el evangelista, que era uno de los siete, nos quedamos con él.[…]Hechos 21:8) y como este incidente está redactado en Hechos, Felipe es designado no sólo con referencia a su antiguo oficio como "uno de los siete" sino también en referencia a su actividad misionera como "evangelista" y como padre de "cuatro doncellas, vírgenes, que profetizaban" (
Este tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban.[…]Hechos 21:9). Esta es la última noticia que hay de él en el Nuevo Testamento.
La tradición patrística es de distinto valor respecto al posterior destino de Felipe por la razón de que ha sido confundido con el apóstol del mismo nombre, como hace Polícrates de Éfeso, quien afirma del apóstol Felipe (Eusebio, Hist. eccl., III, xxxi. 3, V, xxiv. 2), que yace en Hierápolis, así como dos de sus hijas, quienes envejecieron vírgenes; mientras que su tercera hija, cuyo "caminar y conversación fueron en el Espíritu" yace enterrada en Éfeso. Estos detalles particulares que son tan parecidos a lo que se afirma en Este tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban.[…]Hechos 21:9 del evangelista hacen insostenible pensar en dos hombres diferentes del mismo nombre en ese aspecto. Hay que tener en cuenta que el libro de los Hechos está escrito por alguien que fue testigo directo. Por tanto es evidente que Polícrates erróneamente sostuvo que Felipe de Hierápolis fue el apóstol, aunque esto no excluye la proposición de que sus informes sobre el evangelista Felipe sean correctos. En comparación con esos detalles las declaraciones de Cayo de Roma (Eusebio, Hist. eccl., III, xxxi) no son exactas. Se debe probablemente a una confusión de los dos Felipe nombrados que Clemente de Roma (Eusebio, Hist. eccl., III, xxx 1) afirmara que los apóstoles Pedro y Felipe habían tenido hijos y que Felipe había dado sus hijas en segundo matrimonio. Tampoco son suficientemente claros los informes de Eusebio mismo (III, xxxi), que surgen de una combinación de lo que señalan Polícrates y Cayo. La confusión del apóstol con el evangelista puede haber sido más fácil por la posibilidad de que ambos vivieran al mismo tiempo en Asia Menor. La tradición posterior fue que el evangelista murió como obispo en Tralles y que el apóstol murió y fue enterrado en Éfeso.