Historia

FERGUSON, DAVID (c. 1525-1598)

David Ferguson (Fergusson), reformador escocés, nació tal vez en Dundee hacia 1525 y murió en Dunfermline, Fifeshire, el 13 de agosto de 1598. Era guantero de profesión, pero dejó el negocio y 'fue a la escuela' para prepararse en la tarea de predicador o expositor entre los reformadores. El doctor escocés de la Sorbona, James Laing, le desdeña como un ignorante zapatero y guantero. Aunque es dudoso si asistió a una universidad, estaba indudablemente bien familiarizado con el latín y el griego. Estuvo entre los primeros predicadores de las doctrinas reformadas, siendo uno de los 'pocos en número, seis solo, que originalmente llevaron adelante la tarea.' Cuando se hizo la primera designación de ministros o superintendentes para lugares importantes en Escocia, él fue elegido para Dunfermline. En 1567 Rosyth fue puesto bajo su cuidado, pero en 1574 fue excluido, siendo añadidos Cumnock y Beith. En 1563 Ferguson publicó An Answer to an Epistle written by Renat Benedict, the French Doctor, to John Knox. El 13 de enero de 1572 predicó un sermón ante el regente en la asamblea reunida en Leith, cuando se estableció un episcopado modificado. Iba dirigido principalmente como protesta contra la alienación de las propiedades eclesiásticas para usos privados de la nobleza o para el gobierno, en lugar de destinarse a la fundación de iglesias y escuelas o para suplir las necesidades de los pobres. Es un ejemplo destacado de vigorosa composición en escocés vernáculo. En la asamblea celebrada en Perth en agosto de 1572 se sometió a revisión por cinco de los más eminentes ministros, dándole todos su aprobación, tras lo cual fue publicado en St. Andrews por Robert Lekprevick, llevando la dedicatoria al regente Mar la fecha de 20 de agosto. John Knox le dio su recomendación en los siguientes términos: 'John Knox con mi mano muerta pero mi corazón contento alabo a Dios porque en su misericordia deja tal luz a su iglesia en esta desolación.' La única copia que existe está en la biblioteca Advocates, Edimburgo, pero también está en el volumen editado por Laing. Ferguson fue escogido moderador de la asamblea general, que se reunió en Edimburgo el 6 de marzo de 1573 y también en la de 24 de octubre de 1578. Normalmente tenía un lugar en todas las comisiones importantes y durante muchos años fue escogido asesor del moderador para preparar los asuntos de la asamblea. Fue uno de los ministros que esperaron a Morton antes de su ejecución el 2 de junio de 1581. En 1582 fue nombrado por la asamblea comisionado para el 'extremo occidental de Fife para supervisar el establecimiento de iglesias y colocación de ministros.' Cuando la asamblea quería llevar algún asunto de importancia ante el rey, Ferguson era normalmente uno de los diputados escogidos y mediante su tacto y agudeza frecuentemente obtuvo su propósito. Un notable ejemplo lo recoge Calderwood, cuando Ferguson formó parte de la diputación que en 1583 le presentaría al rey el delicado y desagradecido deber de amonestarle 'a que tuviera cuidado con las innovaciones en la corte, de juzgar informes antes de que el crédito se le diera a ellos y recordarle al jesuita inglés Holt.' Jocosamente le dijo al rey que Fergus fue el primer rey de Escocia y que él era Fergus-son, pero reconociendo que el rey Jacobo tenía la posesión y era 'un hombre honesto' le concedía su derecho. En algunos puntos de la discusión hubo considerable enardecimiento por parte de algunos diputados, pero Ferguson logró dar un giro a los temas críticos, siendo el resultado que al despedirse 'el rey puso sus manos sobre cada uno de ellos.' En agosto del mismo año Ferguson y otros seis ministros fueron citados por el rey para asistir a una convención en St. Andrews para responder por ciertos procedimientos de la asamblea. El 12 de mayo de 1596, al renovarse el pacto en el sínodo de Fife en Dunfermline, Ferguson pronunció una interesante alocución, con reminiscencias de sus experiencias en un periodo anterior 'cuando no se había oído el nombre de estipendio y difícilmente había un hombre que promoviera la causa.' En una reunión del sínodo de Fife, celebrada en Cupar en febrero de 1598, tocante a una propuesta para dar a los ministros voto en el parlamento, Ferguson, el ministro más viejo en ese momento en Escocia, tras relatar las dificultades de la Iglesia en el pasado al oponerse a los esfuerzos para introducir el episcopado, se opuso vigorosamente a la propuesta, que comparó con el caballo de Troya.

Spotiswood llama a Ferguson 'un buen predicador, sabio y de disposición jovial y agradable', señalando Wodrow que por 'su agradable y jocosa conversación aplacó y pacificó al rey cuando estaba enfurecido.' El bien conocido epíteto 'Tulchan' aplicado a los obispos se le atribuye a él. Su humor se muestra en su respuesta a una pregunta del rey en cuanto a la razón por la que la casa del rector de Gray retemblaba durante la noche: ¿'Por qué no iba a acunar el diablo a sus niños?' Tuvo fama por su habilidad en la lengua vernácula, que es celebrada por John Davidson, entonces uno de los regentes en St. Andrews, en versos latinos. Su gusto por los dichos sucintos le guio a compilar una colección de proverbios escoceses, que ahora son de valor único. Se publicaron en 1641 con el título Scottish Proverbs gathered together by David Fergusone, sometime minister at Dunfermline, and put ordine alphabetico when he departed this life anno 1598. También fue autor de Epithalamium mysticum Solomonis regis, sive Analysis critico-poetica Cantici Canticorum (Edimburgo, 1677). Llevó un diario que contenía un registro de los principales sucesos eclesiásticos de su tiempo, que se ha perdido pero que probablemente su yerno, John Row (1568-1646), incorporó en su History. Se casó con Isabel Durham, teniendo cinco hijos y cuatro hijas, una de las cuales, Grizzel, se casó con Row.