Historia

FERRAR, ROBERT (c. 1509-1555)

Robert Ferrar, obispo de St. David, nació en Ewood, cerca de Halifax, Yorkshire, antes de 1509 y murió ejecutado en Carmarthen, Gales, el 30 de marzo de 1555.

Robert Ferrar
Robert Ferrar
Probablemente estudió en Cambridge y después en Oxford (graduado en teología, 1533), donde fue canónigo regular de la orden agustina y miembro del priorato de Santa María. Quedó bajo la influencia de Thomas Gerard y otros reformadores, quienes le proporcionaron obras de Lutero identificándose con ellas, pero en 1528 se vio obligado a retractarse, portando un haz de leña con Dalaber y otros compañeros de herejía. Se quedó en Oxford y en mayo de 1533 comenzó el procedimiento para obtener la licenciatura en teología, que le fue concedida el 14 de octubre. En 1535 acompañó a William Barlow († 1568), también canónigo agustino, en su embajada a Escocia y en febrero de 1536 Barlow intercedió en favor de Ferrar ante Cromwell para una licencia general para predicar. Luego fue nombrado prior de St. Oswald en Nostell, cerca de Pontefract, nombramiento que tenía como propósito el sometimiento del establecimiento a la corona, lo que se efectuó el 20 de noviembre de 1540, cuando Ferrar fue recompensado por su sometimiento con una pensión de 80 libras anuales. También perdió al mismo tiempo la prebenda de Bramham en la catedral de York, hasta entonces anexionada al priorato y que ahora compartía su destino. Poco se sabe de Ferrar durante los últimos años de Enrique VIII, debiendo haber conseguido el doctorado en teología, diciéndose que fue capellán de Cranmer, cuyo ejemplo siguió casándose. También se dice que fue nombrado obispo de Sodor y Man, habiendo un documento de esa sede que lleva su firma como obispo en 1545, aunque se basa en un pasaje de Chronicle de Baker, que describe a Ferrar como obispo de Man en el tiempo de su muerte. Pero la confusión probablemente surge por una mala lectura de 'Men.', la contracción de 'Menevensis', esto es, St. David. Las mismas autoridades afirman que Ferrar fue 'trasladado' a St. David el 22 de enero de 1546, año en el que Henry Man fue nombrado por Enrique VIII para el obispado de Sodor y Man 'algún tiempo vacante tras el fallecimiento del último obispo.' Esta declaración, aunque ignora las pretensiones del contumaz obispo Stanley a la sede, parece decisiva para excluir cualquier nombramiento de Ferrar.

La ascensión de Eduardo VI y la supremacía de Somerset fueron rápidamente seguidas por el nombramiento de Ferrar como uno de los visitadores reales con licencia general para predicar, emitida por el consejo, que anulaba las meras licencias diocesanas. En esta facultad visitó la diócesis de Llandaff y St. David. También fue capellán de Somerset, cuyo favor le elevó a la sede de St. David tras el traslado de su antiguo patrón, Barlow, a Bath y Wells. Este fue el primer caso de un nuevo obispo nombrado por designación real, sin la formalidad de elección capitular. Sus temporalidades le fueron restauradas el 31 de julio de 1548, siendo consagrado por Cranmer en la casa del arzobispo en Chertsey el 9 de septiembre. El acto fue novedoso y principalmente en inglés. Ferrar también prestó un nuevo juramento, 'muy completo y extenso', de renuncia al papa y reconocimiento de la supremacía real. Se quedó en Londres, donde tuvo una casa en Gracechurch Street hasta abril de 1549, obligado por sus deberes parlamentarios y por su cargo en la comisión nombrada para examinar y reformar los oficios de la Iglesia. El día de San Martín (11 de noviembre) de 1548 predicó un sermón en Paul Cross que ocasionó un gran escándalo a los tradicionalistas. Iba vestido 'no como obispo sino como sacerdote' y 'habló contra la Iglesia y el sacramento del altar y contra las vestiduras, capas fluviales, altares y demás cosas.' De este modo fue conocido como predicador y poco después fue elegido para ayudar a Cranmer en su disputa con Heath y Thirlby durante tres días completos. Pero en alguna ocasión posterior su indisposición a conformarse al decoro eclesiástico hizo que Cranmer 'trabajara en vano con él', no entrando en razón hasta que el consejo 'le metió en cintura.' Hooper le consideraba uno de los seis o siete obispos que 'sostenía opiniones rectas sobre el asunto de la eucaristía', estando en general acuerdo con las Iglesias helvéticas. Nada sino 'el temor por sus propiedades' impidió a tales obispos 'reformar sus iglesias.' Ferrar fue uno de los obispos que protestaron contra el acta de noviembre de 1549 que instituyó un nuevo conjunto de leyes eclesiásticas.

Al llegar a su diócesis Ferrar se encontró con muy serias dificultades. Su avaricioso y turbulento capítulo ya había emprendido una furiosa guerra contra Barlow. Resistió la comisión de Edmond Farlee, al que Ferrar envió para visitarlo y reformarlo. El capítulo descubrió errores técnicos en la fraseología de la comisión y mantuvo que el obispo el 'omitir la autoridad del rey' y basar su nombramiento en 'leyes usurpadoras extranjeras' había incurrido en los cargos de præmunire. La ignorancia o descuido de Ferrar hacia la ley dio al capítulo una ventaja que empleó contra él. En vano procuró propiciarlo abandonando a Farlee y transfiriendo la comisión al director del coro Young, jefe del capítulo. Aunque Ferrar tenía como obispo la posición de deán, el capítulo bajo Young y Rowland Meyrick se negó a reconocer esa autoridad, oponiéndosele en todo y haciendo lo que estaba en sus manos para complicarle la vida. Los protestantes celosos se quejaban de que Ferrar no predicaba o estudiaba lo suficiente y que sancionaba prácticas supersticiosas. Su tacto en simpatía conciliadora fue denunciado como traición, siendo acusado de provocar la envidia entre galeses e ingleses. Una referencia a Merlín se convirtió en un 'incentivo de vanas profecías.' Fue acusado de codicia y de haber dado prueba de necedad al jactarse de que iría a Londres andando e intentaría explicar la escasez de pescado. 'Diariamente silbaba a su hijo y dijo que le entendía con sólo tres días de edad.' Tras la caída de Somerset, Hugh Rawlins, un predicador galés de mala fama, y Thomas Lee, un comerciante arruinado, cuñado de George Constantine, presentaron contra Ferrar 56 artículos al consejo privado. A principios de 1551 se publicó una comisión, siendo examinados 127 testigos. Ferrar fue detenido en Londres hasta que la investigación terminó, pero en julio regresó a su diócesis, viéndose obligado a asistir dos veces en Carmarthen para responder en las grandes sesiones de los cargos de præmunire contra él. Quedó en prisión hasta el acenso de la reina María. La insustancial y parcial acusación apenas necesita respuesta. Tampoco la acusación de Willis de que 'era un miserable dilapidador.'

Tras la acensión de María fue encerrado en Queen Bench en Soutwark, donde se le unieron John Bradford (c. 1510-1555) y otros protestantes. Consintió en recibir la comunión en una especie en Pascua de 1554, cuando la llegada de Bradford le tornó a principios protestantes más firmes. Ferrar se vio obligado a obtener de Bradford una participación de la limosna enviada por Lady Vane. Sin embargo, Ferrar pudo ver a sus amigos y elaboró con sus compañeros de prisión importantes documentos. En mayo de 1554 firmaron una negativa a tomar parte en una propuesta conferencia en Cambridge, basándose en que la cuestión estaba prejuzgada y que ellos no tenían medios de estudiar o componer.

En marzo de 1554 Ferrar fue privado de su obispado. Pero no fue hasta el 4 de febrero de 1555 que fue llevado ante el obispo Gardiner y los comisionados en St. Mary Overies, Southwark. Quedó en prisión preventiva hasta el 14 de febrero, siendo duramente examinado por Gardiner quien le acusó especialmente de violar el voto monástico de castidad. Luego fue enviado a Gales, donde el 26 de febrero compareció ante su sucesor el obispo Morgan y su antiguo enemigo Constantine en la iglesia de Carmarthen. Se le exigió que respondiera si creía en la legitimidad del matrimonio clerical y en la transubstanciación. Ferrar se negó temporalmente a responder. Morgan le declaró contumaz y le condenó; pero el 4 de marzo Ferrar declaró estar dispuesto a responder a los artículos. El 7 de marzo en otra sesión Ferrar se negó a suscribir los artículos 'inventados y diseñados por hombres.' Finalmente el 13 de marzo, una vez que Ferrar hubo apelado al arzobispo Pole, se pronunció la sentencia final, desechándose la apelación y entregándole al brazo secular. El 30 de marzo fue quemado 'en el lado meridional de la cruz del mercado', probablemente en el lugar denominado después Nott Square. Soportó el sufrimiento con gran entereza. A un espectador que se compadecía de él le contestó: "Si me ves temblar mientras sufro los tormentos del fuego, no des crédito a las doctrinas por las cuales muero." Murió haciendo buenas sus palabras. Dejó un hijo, Samuel, que recibió las órdenes y logró la promoción en la diócesis de St. David. Su hija se casó con Lewis Williams, rector de Narberth.