Frederick Field, teólogo
anglicano inglés, nació en Londres el 20 de julio de 1801 y murió en Norwich el 19 de abril de 1885. Era hijo de Henry Field, boticario, y hermano de Barren Field, juez de Gibraltar. Estaba orgulloso de ser descendiente directo de
Oliver Cromwell; su abuelo, John Field (que también fue boticario), se casó con Anne Cromwell, bisnieta de Henry Cromwell, lord de Irlanda. Su padre fue oficial médico de Christ Hospital, donde Frederick fue enviado cuando tenía seis años de edad como alumno privado del director. Allí estuvo hasta 1819, yendo luego a Trinity College, Cambridge. En 1823 obtuvo un galardón y en 1824 era miembro de su colegio junto con T. B. Macaulay, Henry Malden y G. B. Airy. Debido a algún grado de sordera (que comenzó pronto y que en sus últimos años se agravó y le aisló), no tomó parte en la tutoría pública de su colegio, aunque fue examinador en 1823 y 1837. Tuvo alumnos privados (entre los cuales estuvo
J. F. D. Maurice) y habiendo sido
ordenado por
Kaye,
obispo de Lincoln, en 1828, se dedicó casi enteramente a los estudios bíblicos y patrísticos. Su nombre está inseparablemente relacionado con
Crisóstomo y
Orígenes. Primero acometió las
homilías de Crisóstomo sobre Mateo, que fueron publicadas en Cambridge en 1839 en tres volúmenes, con un texto griego mejorado, lecturas variantes y notas explicativas. Poco después dejó de residir en Cambridge y los 24 años siguientes combinó la tarea eclesiástica con sus trabajos literarios. Durante tres años se había hecho cargo de la pequeña
parroquia de Great Saxham en Suffolk y en 1842 fue presentado por su colega a la rectoría de Reepham en Norfolk, con una población de 500 o 600 personas y con un ingreso de 700 u 800 libras por año. Aquí tuvo una vida provechosa, dividiendo su tiempo entre los deberes pastorales (posteriormente con la ayuda de un
coadjutor) y varias obras teológicas. Era de hábitos frugales y sencillos, permaneciendo soltero. Durante su titularidad amplió y mejoró el coro y presbiterio de su iglesia y construyó una escuela, que mantuvo a sus expensas, además de dejar otros trabajos de su interés en su parroquia. Su principal obra literaria mientras estuvo en Reepham fue una edición de
Homilies on St. Paul's Epistles de Crisóstomo, realizada sobre el mismo plan que
Homilies on St. Matthew y publicada en siete volúmenes, entre 1849 y 1862, en
Library of the Fathers en
Oxford. Luego emprendió una nueva edición de los fragmentos de la
Exaplas de Orígenes. Al ser consciente de que esta empresa le exigiría la totalidad de su tiempo y atención durante muchos años, dimitió de su
beneficio en 1863 y se trasladó a Norwich, donde continuó residiendo hasta su
muerte. Su deseo era usar e incorporar en la edición de
Montfaucon la gran masa de material que había salido a la luz desde su publicación en 1713, especialmente la derivada de la edición de Oxford de la
Septuaginta por Holmes y Parsons (1798-1827) y la de la versión Siro-hexaplar que había sido parcialmente publicada en fragmentos por varios eruditos extranjeros. Esas dos fuentes principales de mejora habían sido sagazmente señaladas por
J. G. Eichhorn en su
Introduction to the Old Testament. En agosto de 1864 imprimió para circulación privada un delgado tratado titulado
Otium Norvicense, que contenía ejemplos de la clase y cantidad de ayuda esperada de la versión Siro-hexaplar; también editó
Proposals para publicar la obra por suscripción, en cinco partes, con la promesa de enviar la obra a la imprenta tan pronto fueran suscritas 200 copias. Sin embargo, el número de suscriptores no llegó a finales de año a la mitad y el plan se habría abandonado si el
doctor Robert Scott, el lexicógrafo en griego, no hubiera convencido a los delegados de Oxford Clarendon Press (de los que era uno) para acometer el costo de la publicación. Fue publicada en partes y acabada en 1874, en dos grandes y elegantes volúmenes con 101 páginas de
Prolegomena, llenas de información respecto a las diferentes versiones y otras materias y 76 de autores e índices. La obra, aunque no fue remuneradora desde el punto de vista económico, ayudó mucho a su reputación por su juicioso liberalismo, siendo reconocida como una de las más importantes contribuciones a la teología
patrística que había aparecido durante más de un siglo. Fue inmediatamente hecho doctor en derecho por Cambridge y miembro honorario del consejo rector de su colegio. Oxford le ofreció el título de doctor en
derecho canónico, pero él rehusó porque su edad y sordera le impedían una apropiada asistencia a la ceremonia. En 1870 fue nombrado miembro de la comisión para la revisión del Antiguo Testamento.
En el prefacio a su Origen proporciona un corto relato de su vida y tareas, escrito con digna sencillez y sin una palabra de queja al no haber sido tenido en cuenta en la distribución de honores eclesiásticos. Se confiesa firmemente defensor de la fe sostenida por la Iglesia anglicana, evitando los errores de los denominados evangélicos y de los racionalistas y de los ritualistas y romanistas (Papizantium), habiendo dedicado su vida a estudiar sin patrocinio, ganancia ni honor, estando dispuesto en su ancianidad a ayudar a jóvenes estudiantes. En su propia línea de saber no fue sobrepasado por ningún erudito de su tiempo, designándolo Christopher Wordsworth, obispo de Lincoln, 'el Jerónimo de la Iglesia anglicana.' La inusual combinación del griego con la erudición oriental hizo que su opinión fuera especialmente valiosa. Desdeñó las pretensiones de la versión revisada del Nuevo Testamento para ocupar el lugar de la versión autorizada, por el gran número de alteraciones verbales innecesarias y por la reconstrucción del texto griego apoyándose demasiado exclusivamente en las 'antiguas autoridades', sin tener en cuenta suficientemente en cada caso 'la evidencia interna del buen sentido y propiedad del pasaje mismo.' Sobre esta cuestión publicó A Letter to the Rev. Philip Schaff, D.D., President of the American Committee on Revision (1881).
Field se hizo con una valiosa biblioteca relacionada con la literatura bíblica, clásica y general, que se vendió en Norwich por una suma menor. Otras obras de Field (impresas a su propio costo pero no publicadas) fueron un volumen de 32 sermones (1878); una segunda parte de Otium Norvicense, 1876, que contiene observaciones críticas sobre algunas de las palabras en Thesaurus Syriacus del doctor Payne Smith, y una tercera parte que contiene Notes on Select Passages of the Greek Testament, chiefly with reference to recent English Versions (1881). Todas ellas son ejemplos de su saber y agudeza crítica, aunque no todas son igualmente convincentes.