Historia

FLAVIANO (c. 320-404)

Flaviano fue patriarca de Antioquía entre los años 381 y 404. Nació a principios del siglo IV y murió en Antioquía en junio de 404. De los sesenta años de su vida antes de que fuera consagrado obispo de Antioquía poco se sabe; Crisóstomo dice que era de familia acaudalada, muriendo sus padres cuando él todavía era joven. A pesar de su riqueza permaneció fiel al ideal ascético y como adherente de la facción nicena, a la que fue ganado por Eustacio cuyo último sermón escuchó, fue uno de los enemigos del obispo arriano Leoncio (344-357). En ese periodo se puso del lado de los partidarios de Eustacio, pero tras la formación del partido neo-niceno, Flaviano se unió al mismo y durante el destierro de Melecio, él y su amigo Diodoro dirigieron los destinos de los neo-nicenos de Antioquía, resistiendo sabiamente las enseñanzas arrianas. En el año 378 Diodoro fue consagrado obispo de Tarso y tres años más tarde Flaviano acompañó a Melecio a Constantinopla para ser escogido, tras la súbita muerte de éste, como su sucesor por la mayoría neo-nicena en el primer concilio de Constantinopla (381). Sin embargo, su elección provocó muchas disensiones, siendo la primera consecuencia un avivamiento del cisma meleciano. Aparte de esto hay escasa información sobre su episcopado. Ordenó a Crisóstomo y a Teodoro de Mopsuestia al sacerdocio, el primero en 386, mientras que al año siguiente se apresuró a ir a Constantinopla, en una lograda empresa para aplacar al emperador por la afrenta hecha por los tumultos en Antioquía, en los que se habían destruido estatuas del emperador. Subrayó el honor debido a los santos, poniendo empeño en que fueran enterrados lejos de las tumbas de los herejes. Flaviano convocó un sínodo de otros tres obispos y treinta sacerdotes y diáconos para oponerse a los mesalianos, siendo condenado y excomulgado Adelfio, uno de sus dirigentes, con sus seguidores. Pudo viajar a Constantinopla en 404. Se desconoce el día preciso de su muerte, aunque ciertamente no es el 27 de septiembre, el día que lo celebra la Iglesia griega.

Salvo por una alusión de Focio a dos cartas de Flaviano contra los mesalianos, una a los habitantes de Oshroene y otra a un obispo armenio, sólo se conocen nueve breves citas de nueve homilías, siete de ellas en el Eranistes de Teodoreto y dos en Leoncio de Bizancio. Esos fragmentos son suficientes, sin embargo, para mostrar que era antioqueno en dogmática. La alocución atribuida a él por Crisóstomo pronunciada ante Teodosio, en gran parte, si no totalmente, es invención de su discípulo.