Historia

FLÉCHIER, ESPRIT (1632-1710)

Esprit Fléchier, escritor, prelado y orador sagrado francés, nació en Pernes, Aviñón, el 10 de julio de 1632 y murió en Montpellier el 16 de febrero de 1710.

Esprit Fléchier
Esprit Fléchier
Su tío, el entendido monje Hercule Audiffret, lo educó desde 1648 a 1658 en el colegio de la Congrégation des Doctrinaires, del que era director. Tras la muerte de su tío Fléchier fue a París y se dedicó al arte de la poesía. Allí formó su gusto literario en el Hôtel Rambouillet, escribiendo versos y epístolas galantes, cuando en el célebre salón aristocrático de París se iniciaba la decadencia, originada por el casamiento de Julia d'Auzennes con Montaussier (1645) y por los fallecimientos de su padre el marqués de Rambouillet (1653) y del académico Voiture (1648) entre otras causas. Atrajo algo de atención con poemas latinos con ocasión de un gran torneo celebrado por Luis XIV, pero la falta de un patrocinador influyente le obligó a tomar el cargo de maestro rural. Caumartin le llevó a Auvernia como preceptor de su hijo y allí pudo asistir a las sesiones de los que llamaron Grands-jours d'Auvergne en 1666. De esta época es su primera obra famosa, Mémoires sur les grands jurs ténus à Clermont en 1665, publicada mucho después de fallecer el autor. Se trata de un relato a la vez picante y grave que es al mismo tiempo un capítulo de la historia referente a los señores de Auvernia, instructivo y escrito con cuidado lenguaje. Posteriormente regresó a París donde fue un activo orador en el púlpito y autor. Atrajo la atención de Luis XIV y se ganó su favor permanente. Fue rival de Bossuet, pero sus discursos eran a veces demasiado artificiales y faltos de grandes y elevados pensamientos. Por encima del predicador, se advertía al hombre de mundo, al caballero galante y delicado que cumplía su misión sin una áspera seriedad, con una elegante sonrisa en los labios y una exquisita finura irónica. Solían servirle de asunto en sus sermones los vicios de la época, los matrimonios de conveniencia, las vocaciones forzadas y los deberes de las madres. Sólo obtuvo fama duradera por sus discursos funerales, siendo su obra maestra el del mariscal Turenne (1676). En 1673 fue miembro de la Academia, junto con Racine. En 1685 fue hecho obispo de Lavaur y en 1687 de Nîmes. Como obispo fue grandemente amado, incluso por los protestantes, que se escondieron en su diócesis por su mansedumbre y benevolencia, pues la última etapa de su episcopado coincidió con las luchas entre católicos y protestantes. Además de su oración fúnebre por Turenne se pueden mencionar las de Lamoignon, presidente de la Cámara (1679), sobre la reina María Teresa (1682), sobre el canciller Le Tellier (1616), sobre Marie Anna, delfina de Francia (1690), y sobre su amigo el duque de Montausier (1190). También escribió biografías del emperador Teodosio (París, 1679) y del cardenal Cisneros (1693). Inferiores en valor son las 25 disertaciones sobre Adviento y ocho alocuciones misioneras sinodales. Sus obras completas fueron publicadas en 10 volúmenes en Nîmes, 1782, y en París, 1828.