Historia

FLORIÁN

Florián es el patrono de la Austria superior, que supuestamente sufrió el martirio por ahogamiento en el Enns en Laureacum (Lorch o San Lorenzo, cerca de Enns), durante la persecución de Diocleciano. Sin embargo, su Passio es una repetición de la Passio Irenæi Sirmii y no tiene valor. El personaje es mencionado primero en el siglo octavo, cuando se dice que sus reliquias habían sido veneradas ad puoche (=Buche "haya", lugar de la actual abadía de San Florián). Probablemente había un establecimiento monástico ya en el siglo octavo bajo Otkar, un obispo itinerante. Carlomagno concedió el claustro a Passau. A comienzos del siglo décimo es mencionado como una congregatio clericorum. Luego fue destruido por los húngaros, pero en la última parte del siglo décimo fue reconstruido sin, no obstante, recuperar su anterior condición floreciente hasta que el obispo Altmann de Passau lo convirtió en una fundación de canónigos regulares en 1071, bajo un dirigente capaz, Hartmann. Desde entonces su existencia nunca fue perturbada, aunque las reliquias de Florián se han perdido.