Historia

FOCAS († 610)

Focas, emperador bizantino, nació en Capadocia y murió en 610. Era centurión del ejército de Tracia y habiéndose sublevado logró ceñirse la corona imperial. Para sostener ésta en sus sienes no dudó un momento en derramar la sangre de cuantos se opusieran a su poder. Tal conducta exasperó a muchos personajes de su corte y los principales generales prestaron auxilio a los persas que habían reanudado sus hostilidades contra el imperio bizantino. Los éxitos de éstos ponían en constante peligro al trono, al igual que las conspiraciones que estallaban continuamente, pues Focas se imponía a sus súbditos por medio del terror. Por fin, un yerno del propio emperador, llamado Prisco, en connivencia con Heraclio, gobernador de África, logró sublevar las provincias del imperio. Una flota mandada por Heraclio se presentó en octubre de 610 delante de la ciudad de Bizancio, que se entregó sin resistencia, y Focas, abandonado por sus súbditos, pereció a manos del populacho. Su desastroso reinado duró sólo ocho años (602-610). Gozó este emperador de muchas simpatías con varios papas. Gregorio Magno le escribió cartas aduladoras y mantuvo igualmente buenas relaciones con Bonifacio III (al que cedió el panteón de Roma, que fue convertido en iglesia) y con Bonifacio IV.