Historia

FOLCUÍNO DE LOBBES († 990)

Folcuíno de Lobbes, benedictino del siglo X, murió en el año 990. Era de una familia distinguida de Lorena, siendo puesto desde su infancia en el monasterio de San Bertino, donde aprendió las letras sagradas y seculares. Muerto Abtran, abad de Lobbes en 965, Eraclo, obispo de Lieja, puso en su lugar a Folcuíno de Lobbes, que recibió la bendición abacial en Colonia de mano del arzobispo de Cambrai en presencia del emperador Otón. Raterio, monje antiguamente de esta abadía, y obispo entonces de Verona, obligado a dejar su sede, llegó a Lobbes y trató tan mal a Folcuíno que éste se vio obligado a retirarse. Pero al año volvió a tomar el gobierno, reparó la iglesia, adornó y enriqueció los muebles preciosos, reconstruyó las dependencias y mandó fundir dos grandes campanas, aumentó la biblioteca y sustentó cada día cierto número de monjes. Fue enterrado en la iglesia de San Ursmaro, junto a Raterio. Escribió; Vida de san Folcuíno de Thérouanne, publicada por Mabillon en el tomo v de sus Actas; La historia de los abades de Lobbes hasta su tiempo, impresa por D'Achery en el tomo vi de su Spicilegium; es una obra interesante para los sucesos históricos de aquel tiempo. Se le han atribuido también las vidas de Omer, Bertino, Vinoc y Silvino, pero las tres primeras son anteriores a él; además, se le atribuyen sin fundamento algunos sermones. Valerio Andrés cita un manuscrito de Lovaina en que se encuentra con el nombre de Folcuíno de Lobbes una homilía sobre el sembrador de cizaña. Hizo, además, algunos reglamentos para su monasterio.