Historia

FOTINO († 376)

Fotino nació en Ancira, Galacia, y murió en Galacia el año 376. Era discípulo de Marcelo de Ancira y obispo de Sirmio en Panonia, cerca de la actual Mitrovicza. Su primera noticia es del sínodo de Antioquía del año 344, donde la Iglesia oriental le condenó junto con Marcelo de Ancira. Esta sentencia fue ratificada por un sínodo en Milán en el año 345, siendo Fotino privado de su obispado por un sínodo en Sirmio en el 351. Según Epifanio apeló al emperador Constancio, otorgándosele una audiencia y disputando con Basilio de Ancira ante sus jueces. Sócrates y Sozomeno asignan correctamente esta disputa al sínodo de Sirmio del 351, señalando que fue exiliado. El sínodo de Milán del año 355 renovó el anatema. Parece que regresó durante un tiempo, según se desprende de la amistosa carta que le dirigió el emperador Juliano y del hecho de que Jerónimo sabía que había sido desterrado por Valentiniano (364-375). Su herejía tuvo poca influencia en el este, pero en el oeste, especialmente en los Balcanes, los fotinianos existieron durante un largo periodo. Eran conocidos en Sirmio en el año 381 y a comienzos del siglo V un fotiniano llamado Marcos, expulsado de Roma, encontró refugio en la diócesis de Senia, en Dalmacia. Agustín se refiere a ellos con frecuencia, no como secta sino como personas que en general piensan de acuerdo a la manera fotiniana, es decir, personas que contemplan a Cristo como mero hombre.
Fotino era un monarquiano dinámico quien, sin negar el nacimiento virginal, contempló la persona de Cristo como esencialmente humana, negando la distinción personal entre el Logos y el Padre y la personalidad del Espíritu. Se apegó a la doctrina de Marcelo y a su argumentación: 'El Hijo es conocido simplemente por su aparición en carne', hablando Seguí mirando en las visiones nocturnas, y he aquí, con las nubes del cielo venía uno como un Hijo de Hombre, que se dirigió al Anciano de Días y fue presentado ante El.[…]Daniel 7:13 'proféticamente, no del Hijo existiendo.' Sus escritos más significativos, según Jerónimo, fueron Contra gentes y Libra ad Valentinianum. Sócrates conoce un libro 'Contra todas las herejías' y Rufino un tratado sobre el símbolo (MPL, xxi. 336).