Historia

FRANCISCO DE PAULA (1416-1507)

Francisco de Paula, fundador de la orden de los mínimos, nació en Paula, Nápoles, el 27 de marzo de 1416 y murió en Plessis-les-Tours, Francia, el 2 de abril de 1507.

Francisco de Paula, grabado por Mathonière
Francisco de Paula, grabado por Mathonière
Sus padres le encomendaron a temprana edad a San Francisco de Asís, a cuya intercesión atribuyeron su nacimiento. A la edad de doce años ingresó en el monasterio franciscano de San Marcos en Calabria y rápidamente sobrepasó a los monjes más estrictos en su rígida observancia de la regla. Tras pasar un año como novicio, acompañó a sus padres en una peregrinación a Asís, Roma y otros santos lugares y tras su regreso a Paola vivió durante seis años en una cueva en la costa, congregando gradualmente a su alrededor un grupo de seguidores. Tras unos años, el arzobispo de Cosenza le dio permiso para construir un monasterio y una iglesia, probablemente hacia 1454, aunque la fecha dada usualmente es 1435. Esto marca el nacimiento de su orden, que asumió el título de Ermitaños de San Francisco, luchando por sobrepasar a los franciscanos en su rígida aplicación del voto de pobreza y por su extremo ascetismo. La fama de los milagros de Francisco atrajo pronto la atención de Pablo II, quien envió un legado para probarle. El resultado fue favorable y la regla de la nueva orden fue confirmada por Sixto IV en una bula publicada el 23 de mayo de 1474, siendo su fundador nombrado corrector general. La regla fue modificada ligeramente por Inocencio VIII, Alejandro VI y Julio II, cambiando el segundo el nombre de la orden al de hermanos mínimos, probablemente en alusión a Respondiendo el Rey, les dirá: "En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis."[…]Mateo 25:40.

A Francisco se le atribuyeron numerosos milagros, muchos de los cuales recuerdan a los de Cristo. Como consecuencia Luis XI de Francia, cuando estaba próximo a morir, le citó a su corte, aunque lo obedeció solo al mandato del papa, rehusando Francisco intentar prolongar la vida del moribundo monarca por sus oraciones. El nuevo rey, Carlos VIII, le convenció para que se quedara en Francia, consultándole en asuntos espirituales y seculares, construyendo para él dos monasterios en Francia, uno en Plessis-les-Tours y el otro en Amboise, además de un tercero en Roma, que sería ocupado únicamente por monjes franceses. Francisco fue canonizado por León X en 1519. Los mínimos además de los tres votos monásticos tienen un cuarto vita quadrigesimalis, o ayuno perpetuo, absteniéndose de carne y lácteos, alimentándose únicamente de pan y agua, aceite, vegetales y fruta. Los ayunos eclesiásticos son intensificados por los mínimos, que también observan estricta regla de silencio. La regla de las monjas mínimas, cuyo primer convento se fundó en Andújar (España) en 1495, se parece mucho a la de los monjes, pero los terciarios de ambos sexos están sujetos a menos restricciones, especialmente respecto a la dieta. Durante su periodo de mayor prosperidad, desde la muerte de su fundador hasta finales del siglo XVI, la orden tenía 450 casas, extendiendo sus actividades misioneras hasta la India.