Historia
FRANCK, SEBASTIAN (1499- c. 1542)

Sus ideas peculiares.
En ese momento su punto de partida era estrictamente luterano, atacando a los sacramentarios y anabaptistas. Pero en su Türkenchronik (1530) comenzó a encontrar expresión su extremismo. En esta obra trata sobre 'diez u once naciones o sectas del cristianismo' de las cuales ninguna posee la verdad completa, concluyendo que además de las tres creencias, luterana, reformada y anabaptista, pronto surgiría una cuarta, una Iglesia espiritual que gobernaría por la invisible palabra de Dios, sin medios externos ni ceremonias, sacramentos ni sermones. De esta manera Franck aparece como el representante activo de un espiritualismo místico, que le colocó en fuerte contraste con el protestantismo eclesiástico. En 1528 renunció a su posición en Gustenfelden y se fue a Nuremberg, yendo al año siguiente a Estrasburgo. En la libre atmósfera de las dos ciudades imperiales sus ideas experimentaron un profundo cambio, convirtiéndose el teólogo en un popular escritor y el luterano en enemigo de todo sistema cristiano ligado a normas eclesiásticas. Se dedicó a buscar la verdad de Dios entre todos los pueblos, en la naturaleza, en la Historia y también en la Biblia. En Estrasburgo entró en contacto con oponentes de la reforma eclesiástica, especialmente Servet y Hans Bünderlin de Linz. Bajo la influencia de este último y de Schwenckfeld su espiritualismo alcanzó su pleno desarrollo, sosteniendo que toda la Iglesia externa y todas sus instituciones se habían corrompido después del tiempo de los apóstoles. No es la voluntad de Dios que sea de nuevo reedificada, al ser la iluminación interior del Espíritu de Dios suficiente. Debemos despojarnos de todo conocimiento que hayamos obtenido del papa, de Lutero y de Zwinglio.
Su actividad literaria.
En 1531 apareció en Estrasburgo la primera gran obra de Franck, Chronica: Zeitbuch und Geschichtsbibel. La crítica contenida en el libro causó una gran sensación, no quedando ninguna facción sin recibir su parte correspondiente. Los príncipes se dieron cuenta del carácter peligroso del libro y hombres prominentes como Erasmo admitieron sus quejas. En 1531 Franck fue encarcelado y su obra confiscada, aunque pronto fue liberado, siendo expulsado de Estrasburgo. Se fue a Esslingen, donde estableció una factoría de sopa para sostener a su familia. Aquí preparó una imprenta y publicó algunas de sus obras, que de nuevo le pusieron en conflicto con los teólogos y autoridades. A instigación de Martin Frecht, predicador en Ulm, se le ordenó a Franck dejar la ciudad en 1535, aunque al protestar contra esta decisión le fue permitido quedarse. Publicó varias otras obras que, sin embargo, no pudo imprimir en Ulm. Aparecieron en Francfort y ofendieron de nuevo a los teólogos. Frecth logró inducir al ayuntamiento de la ciudad a expulsar a Franck de Ulm en 1539. En 1540 una resolución escrita por Melanchthon fue aprobada en la convención de teólogos en Esmalcalda, en la que Franck fue acusado de separarse de la Iglesia, despreciar la Biblia y el ministerio y de herejía. Estos ataques incrementaron la rotundidad de su crítica, pero no paralizaron su energía. En 1539 se trasladó con su familia e imprenta a Basilea, donde activamente promovió la producción e impresión de numerosos escritos hasta su muerte.
La Chronica.
Franck no dejó adherentes al no pertenecer a ninguna facción. Los dirigentes eclesiásticos de su tiempo no entendieron su independencia; solo reconocieron lo incongruente de sus ideas con la teología de ellos y la contradicción entre su abstracto idealismo y la Iglesia protestante. Fue severamente atacado por Lutero, quien le criticó por su pesimismo y falta de pensamiento cristiano positivo en sus obras; los otros teólogos protestantes le juzgaron de forma similar. Pero a pesar de todas las críticas condenatorias, las obras de Franck circularon en numerosas ediciones, siendo populares durante más de un siglo. Su influencia en el desarrollo del libre pensamiento en Holanda fue mayor y más duradera. Franck no fue un pensador original en el estricto sentido de la palabra. La mayoría de sus pensamientos sobre espiritualidad los tomó prestados del antiguo misticismo filosófico, teniendo demasiada poca naturaleza religiosa como para hacer época en la historia del misticismo. Mientras que sus obras son superficiales y denotan una falta de erudición, están llenas de brillante patriotismo y destacan y critican la miopía de su pueblo y de su tiempo. La Chronica de Franck consiste de tres partes; la primera comprende el tiempo desde Adán a Cristo, la segunda trata de los emperadores y los asuntos seculares y la tercera de los papas y los asuntos espirituales. La mayor parte del material está tomado de otras obras, pero el libro es original en su argumento, en sus ideas motrices, en su crítica del fenómeno eclesiástico del pasado y del presente y de las condiciones sociales y políticas del pueblo; fue muy popular y muchas obras posteriores de clase similar dependen de ella. Aparte de la información sobre costumbres e historia contemporánea, el principal valor del libro está en la Ketzerchronik de la tercera parte. Aquí Franck compiló todas las diferentes creencias que según el juicio católico deberían ser consideradas heréticas, si tal juicio fuera consistente. Entre los reformadores aparecen los anabaptistas y entusiastas; entre los herejes rechazados por la Iglesia tales como Marción, Arrio, Hus y Wycliffe, se encuentran los grandes pilares: Agustín, Ambrosio, etc., hasta donde enseñaron diferente doctrina de la Iglesia católica del siglo XVI. Al lado de los profetas del Antiguo Testamento, están las sibilas, los filósofos y poetas de los paganos; todo en orden alfabético con epítomes de sus escritos y penetrado de delicada ironía. El propósito de Franck era mostrar la vana presunción de Roma y de todas las otras sectas en sus afirmaciones de poseer el solo derecho de la fe. Critica severamente la violencia de los príncipes y la nobleza, pero no menos la estupidez del vulgo al cambiar de fe como de traje y la arrogancia de los entendidos. Demanda una reforma decisiva del Estado y la sociedad, siendo consciente de la miseria y desorden de las condiciones sociales y eclesiásticas. El Weltbuch, Cosmographie (Tubinga, 1534) apareció como la cuarta parte de la obra.
Otras obras.
Franck publicó su Paradoxa, 280 Wunderreden en Ulm en 1534, denominándola la verdadera y divina filosofía para todos los cristianos. Basándose en el Areopagita, Eckhart, Tauler y la Teología Germánica, desarrolló sus teorías místicas y especulativas sobre Dios y el mundo, Dios y el pecado, la libertad y la necesidad, el espíritu y la carne, Cristo y el Anticristo. Posteriormente apareció su Germaniæ Chronicon (Francfort, 1538) y Die güldene Arch (Augsburgo, 1538). En esta última obra puso una al lado de la otra citas de la Biblia, de los Padres de la Iglesia y de autores paganos. Al lado de Agustín puso a Hermes Trismegisto; al lado de Tomás de Aquino a Orfeo; al lado de Platón a Tauler. Franck también tradujo el Elogio de la locura de Erasmo (1534), al que añadió tratados, uno sobre la vanidad de todas las ciencias y artes humanas, otro sobre el verdadero conocimiento del bien y del mal y otro sobre la alabanza de la 'necedad de la divina palabra' y la diferencia entre la palabra interna y externa. Das Kriegsbüchlein des Friedens (Basilea, 1539) iba dirigida contra los predicadores de la corte, que justificaban las guerras igual que los príncipes. Das verbütschierte Buch (1539) es una especie de concordancia que está arreglada en tal forma que las contradicciones en la letra de la Escritura son prominentes, con el propósito de apartar de la letra para guiar al espíritu. También publicó dos colecciones de proverbios (Francfort, 1541) que fueron populares y valoradas por Lessing.