Denis conde de Frayssinous nació en Curières, departamento de Aveyron, Francia, el 9 de mayo de 1765 y murió en St. Geniez, en el mismo departamento, el 12 de diciembre de 1841.
Denis conde de FrayssinousOriginalmente fue destinado al derecho, pero su propia inclinación le dirigió hacia la teología. Tras la firma del concordato de 1801 se convirtió en el dirigente de una gran agitación contra el materialismo y el ateísmo de la filosofía dominante. Aunque era un celoso monárquico, el gobierno no le presentó oposición, haciéndole incluso inspector en la academia de París y dándole una canonjía en Nôtre Dame. Finalmente en 1809 sus discursos en la iglesia de San Sulpice fueron prohibidos, pero los retomó con la restauración de los Borbones. Al regreso de Napoleón del Elba, Frayssinous huyó a las montañas de Aveyron, donde vivió hasta que fue llamado por Luis XVIII. En rápida sucesión se convirtió en gran limosnero, predicador de la corte, obispo titular de Hermopolis, gran oficial de la Legión de Honor y conde y par de Francia. Como ministro de instrucción pública y asuntos eclesiásticos apoyó a Carlos X en su plan de hacer el jesuitismo dominante en la legislación. Privado de sus oficios por la revolución de julio se fue al exilio con Carlos X (1830), pero regresó a Francia en 1838, viviendo desde entonces retirado. Sus principales obras son Les Vrais Principes de l'Église gallicane (París, 1818) y Defense de Christianisme (3 volúmenes, 1825).