Historia

FRELINGHUYSEN, THEODORE (1787-1862)

Theodore Frelinghuysen, abogado, senador y presidente de colegio, nació en Millstone, New Jersey, el 28 de marzo de 1787 y murió en New Brunswick, New Jersey, el 12 de abril de 1862.

Theodore Frelinghuysen
Theodore Frelinghuysen
Era el segundo hijo del general Frederick Frelinghuysen y de Gertrude (Schenck) Frelinghuysen. A los trece años, con el consentimiento de su padre, dejó la escuela secundaria relacionada con Queen's College (más tarde Rutgers), para dedicarse a la agricultura en lugar de a una educación liberal. Poco después, sin embargo, su madrastra, durante la ausencia de su padre, lo envió a la academia del doctor Finley en Basking Ridge, donde recibió una excelente educación primaria, yendo desde allí a Princeton, graduándose segundo en su clase en 1804. Luego estudió leyes con Richard Stockton de Princeton, siendo admitido a la abogacía en 1808, en 1811 como consejero y recibiendo en 1817 un rango superior. Comenzó su práctica en Newark, donde en 1809, se casó con Charlotte, hija de Archibald Mercer. Al no tener hijos, adoptaron un sobrino, Frederick Theodore Frelinghuysen. El ascenso del joven abogado fue rápido. Cuatro años después de su admisión acumulaba una extensa y lucrativa práctica y en 1817 sus habilidades y carácter personal eran tan reconocidos que fue abogado general de New Jersey. Recibió este nombramiento por los votos de la legislatura, cuya mayoría de miembros eran opuestos a él en política, una señal de la estima que gozaba entre sus conciudadanos. Reelegido en 1822 y 1827, sirvió hasta su elección al senado de Estados Unidos en 1829. En 1826 la legislatura lo nombró juez del tribunal supremo del Estado, puesto que rechazó, prefiriendo continuar su ejercicio de la abogacía. La mejor evidencia de su capacidad para defender una causa se encuentra en el argumento que presentó en el caso de Hendrickson vs. Decow, en el que defendió con éxito las pretensiones de los cuáqueros ortodoxos.

Aunque sirvió sólo un periodo como senador de Estados Unidos (1829-35), Frelinghuysen se convirtió en una figura nacional. La influencia que ejerció en Washington se puede explicar por el respeto general en el que fue tenido por los miembros de ambos partidos. Su discurso de seis horas (7, 8 y 9 de abril de 1830) en oposición al proyecto de ley para el traslado de los cheroquis y otros indios del sur al oeste del Mississippi, aunque fracasó en derrotar la medida, le puso en primera línea ante la nación. Fue conocido como el "estadista cristiano", probablemente como resultado de un poema de William Lloyd Garrison que elogia a Frelinghuysen por su posición sobre la cuestión india y lo designa como "patriota y cristiano." Daniel Webster, Henry Clay y otros hombres prominentes dieron tributo a la profunda convicción religiosa de Frelinghuysen. Se dijo de él que ningún laico estadounidense de su tiempo se asoció con tantas grandes organziaciones nacionales religiosas y caritativas. Durante dieciséis años ejerció como presidente de la Junta Americana de Comisionados para las Misiones Extranjeras; desde 1846 hasta su muerte fue presidente de la Sociedad Bíblica Americana; presidente de la American Tract Society desde 1842 hasta 1848; vicepresidente de la Unión de la Escuela Dominical de Estados Unidos durante cincuenta años; y durante muchos años oficial de la Sociedad Americana de Colonización y de la Unión Americana de la Temperancia. Al dar tanto tiempo y dinero, pues era un generoso contribuyente a todas estas causas, no es sorprendente que en 1835 Frelinghuysen considerara seriamente dejar la abogacía y entrar al ministerio. En 1839 se retiró de su práctica jurídica y renunció como alcalde de Newark, puesto para el que fue elegido por vez primera en 1836, siendo reelegido en 1838, para aceptar la cancillería de la universidad de Nueva York. En 1844 hizo su último acto de presencia en el plano político, como candidato whig para la vicepresidencia. La derrota de la facción whig constituyó una sorprendente y amarga desilusión para él, especialmente por su gran admiración y afecto por su compañero, Henry Clay. Irónicamente los votos de los abolicionistas de Nueva York por Birney dieron el Estado y la presidencia a Polk.

El éxito de Frelinghuysen como administrador académico no menguó su éxito como abogado. Fue en el foro legal donde se mostraron mejor sus peculiares dones de rápida percepción, discriminación aguda e impetuosa elocuencia. Su abandono de la abogacía en favor de una carrera académica siempre lo consideraron sus amigos de New Jersey un error. Después de once años como canciller de la universidad en Nueva York renunció a asumir la presidencia de Rutgers College. Dado que una grave enfermedad deterioró su normal buena salud, aceptó con agrado este cambio, creyendo que el trabajo en Rutgers no sería tan exigente como en Nueva York, donde estuvo bajo la continua presión de recaudar fondos. Sin embargo, su relación con Rutgers estuvo lejos de ser nominal, involucrándose activamente en el trabajo de obtener la ayuda de viejos amigos de la universidad. Los resultados se notaron en el aumento en la matriculación y dotación, así como en un curso de estudio muy ampliado. Mientras servía en Rutgers contrajo un fuerte enfriamiento en la iglesia, muriendo después de unas pocas semanas Tras morir su primera esposa en 1854, se volvió a casar el 14 de octubre de 1857 con Harriet Pumpelly de Owego, Nueva York.