Historia
FROMENT, ANTOINE (1508-1581)
Antoine Froment nació en Mens, Dauphiné, Francia, en 1508 y murió en Ginebra el 6 de noviembre de 1581. Desde 1529 acompañó a Guillaume Farel, el pionero de la fe reformada, predicando el evangelio en Suiza occidental. El 3 de noviembre de 1532 fue a Ginebra, donde los evangélicos eran todavía pocos y tímidos. Abrió una escuela, anunciando que 'ha llegado un hombre que en el plazo de un mes enseñará a todos, hombres y mujeres, grandes y pequeños, a leer y escribir francés, aunque nunca hayan ido a la escuela'; si alguien no aprendía en ese espacio de tiempo no tendría que pagar nada; también curaría a muchos enfermos gratuitamente. Froment fue un maestro capital; usó la Biblia como libro de texto y multitudes de gentes, jóvenes y viejos, vinieron a él. El 1 de enero de 1533 predicó en el mercado público, ante una gran multitud. Tomando 15 Cuidaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? […]Mateo 7:15-16 como texto, criticó al papa, los monjes y los sacerdotes como falsos profetas y denunció su vergonzosa manera de vivir. Pronto fue obligado a salir de Ginebra, pero cuando la facción protestante se hizo más fuerte y fue apoyada por Berna regresó en julio de 1533. El obispo de Ginebra, Pierre de la Baume, acababa de dejar la ciudad, retomando Froment su actividad evangelizadora con gran éxito. La facción católica llamó a un predicador popular, Guy Furbity, doctor en teología por la Sorbona, como predicador de Adviento. Cuando habló violentamente contra la nueva doctrina en un sermón, Froment respondió en la iglesia de San Pedro. Estalló un gran tumulto y Froment tuvo que dejar de nuevo Ginebra. Berna se tomó como una ofensa la predicación de Furbity y amenazó con romper su alianza con Ginebra, si no se pedían disculpas (enero de 1534). Froment y Viret regresaron con los diputados de Berna. El gobierno de Ginebra concedió el permiso y la Reforma comenzó a progresar de manera sostenida. Tras marzo de 1534, Froment fue a los valdenses en el Piamonte y Dauphiné. En 1535 estaba en Ginebra cuando los sacerdotes, según se dice, indujeron a una sirvienta a dar sopa envenenada a los reformadores, de la que ni Froment ni Farel participaron, aunque sí Viret, quien cayó seriamente enfermo. Mientras el protestantismo iba ganando tanto terreno que la mayoría de los ciudadanos favorecían la nueva doctrina. En agosto de 1535 quedó abolida la misa y establecida prácticamente la Reforma. Froment ministró durante un tiempo en la provincia de Chablais y fue diácono en Thonon, aunque fue más activo como comerciante que como pastor. Tras la infidelidad de su esposa, Marie Dentière de Tournai, una antigua abadesa, tuvo que renunciar a su cargo. Durante tiempo ejerció como secretario de Bonivard, antiguo prior de San Víctor y prisionero de Chillon, siendo luego (31 de diciembre de 1552) designado notario. En 1562 fue encarcelado y desterrado, acusado de inmodestia. Durante diez años llevó una pobre y miserable vida, permitiéndosele regresar a Ginebra (1572). Su obra más notoria es Les Actes et gestes merveilleux de la cité de Genève, una crónica de los años 1532-36, muy interesante pero no siempre segura.