Historia

FULBERTO DE CHARTRES (952/962-1028)

Fulberto de Chartres nació entre los años 952 y 962 y murió en Chartres el 10 de abril de 1028. Su lugar de nacimiento es diversamente señalado en Aquitania, la diócesis de Laudun y la localidad de Chartres. Tras estudiar bajo Gerberto (posteriormente papa Silvestre II) en Reims, abrió una escuela en Chartres donde, además de los estudios ordinarios del Trivium y Quadrivium, enseñó sobre medicina y teología, convirtiéndose pronto en la cátedra más famosa del saber en Francia, por lo que numerosos alumnos venían de Italia, Alemania e Inglaterra, además de Francia. Sus discípulos le estimaban tanto que le conocían con el nombre de venerable Sócrates. En 1006 fue hecho obispo de Chartres, sucediendo a Rudolfo y consagrándole su metropolitano Leurico, arzobispo de Lens. En 1020 la catedral de Chartres sufrió un pavoroso incendio y Fulberto comenzó a reconstruirla con verdadera magnificencia real. Le ayudaron en la empresa el rey Canuto de Inglaterra, el duque Guillermo de Aquitania y otros soberanos europeos. No tomó el hábito monástico, si bien es cierto que mantuvo relaciones muy estrechas con Odilo de Cluny, Ricardo de San Viton, abad de Fleury, y otras celebridades monásticas de su tiempo. En su posición de obispo adquirió importancia en las controversias políticas y teológicas del tiempo. Fue notable especialmente por su vindicación de los derechos de la Iglesia contra las usurpaciones de la turbulenta nobleza. Sus escritos incluyen cartas del más elevado interés para la historia eclesiástica y política de Francia, sermones, poemas y devociones. Algunas de sus cartas tratan de cuestiones dogmáticas y declaran con considerable claridad la doctrina de la transubstanciación. Su importancia radica en los servicios que prestó a la causa del nuevo pensamiento, que en su tiempo batallaba por salir adelante. Continuó la tradición de Gerberto y, sin evidenciar ninguna señal de capacidad creativa, logró de forma eminente trasmitir esa tradición a alumnos distinguidos, entre los cuales estuvieron Hugo de Langres, Adelmann y Berengario de Tours. Su escuela en Chartres fue, después de la de Reims, "un segundo semillero fértil del saber y no sólo para Francia." Puso gran énfasis en el elemento positivo en la doctrina de Gerberto más que en su dialéctica y sistema crítico, adhiriéndose estrechamente a la autoridad de los Padres de la Iglesia.