Historia
FULCRAM († 1006)
Fulcram, obispo de Lodève, murió el 13 de febrero de 1006. Según su biógrafo, Bernardo Guidonis, obispo de Lodève († 1331), Fulcram era de una familia distinguida, y desde su más tierna edad se consagró al servicio de la Iglesia. A la muerte de Teodorico (949), obispo de Lodève, se fijaron todos en Fulcram para elegirlo, contra su voluntad, obispo de esa sede, siendo consagrado como tal por el arzobispo de Narbonne el 4 de febrero del mismo año. Hizo grandes esfuerzos para mantener la moralidad en su diócesis, en particular entre el clero y las órdenes religiosas; edificó muchas iglesias y conventos, la catedral dedicada a San Ginés, la del Santísimo Redentor con el monasterio benedictino unido a ella. Los pobres y los enfermos fueron el objeto de sus cuidados; con su dinero fundó hospitales y dotó a otros ya existentes. Su biógrafo refiere la siguiente anécdota de su vida. Un obispo francés apostató de la fe y recibió las enseñanzas judaicas. Llegando a oídos de Fulcram la noticia, exclamó en un arrebato de ira: ¡Sea quemado ese obispo!, lo cual se efectuó muriendo pasto de las llamas. Luego Fulcram tuvo remordimiento y gran pesar por el rigor con que había tratado al obispo; entonces hizo penitencia y una peregrinación a Roma, donde recibió la absolución. Fue enterrado en la catedral de Lodève. Los hugonotes quemaron sus restos en 1572.