Thomas Hopkins Gallaudet, fundador de la enseñanza de los sordos en América, nació en Filadelfia, Pensilvania, el 10 de diciembre de 1787 y murió en Hartford, Connecticut, el 10 de septiembre de 1851.
Thomas Hopkins Gallaudet
Era hijo de Peter Wallace y Jane (Hopkins) Gallaudet. A principios del siglo XVIII se estableció en New Rochelle, Nueva York, un protestante francés, Peter Elisha Gallaudet, que años antes había huido de su país natal para escapar de la persecución. Su familia era muy antigua y durante generaciones se había adherido a la fereformada. Peter Wallace Gallaudet, nieto del emigrante, fue comerciante en Filadelfia durante muchos años, viviendo también en Nueva York y Hartford, Connecticut, fijando su residencia en 1824 en Washington, D. C., donde, con ochenta años, fundó una escuela de labores y orfanato. Su esposa, Jane Hopkins, descendía de John Hopkins y de Thomas Hooker, fundadores de Hartford, y por su ardiente piedad denotaba sus antecedentes puritanos. Thomas Hopkins Gallaudet fue el mayor de doce hijos, siendo precoz en su desarrollo mental. En 1802 ingresó en Yale y en 1805 se graduó con honores. Pasó un año en un bufete en Hartford, otro en estudio privado sobre la literatura inglesa y dos, 1808-10, como tutor en Yale College, pero su mala salud estropeó cada plan, por lo que tuvo que escoger una vida más activa, convirtiéndose en agente de negocios en Nueva York. Súbitamente y antes de que su mente se viera libre de las dudas religiosas que la habían oprimido durante años, incluso antes de unirse a una iglesia, aunque era su propósito hacerlo, decidió estudiar para el ministerio, entrando en 1812 en Andover Theological Seminary. Tras un curso de dos año obtuvo la licencia para predicar en 1814, recibiendo pronto invitaciones de importantes iglesias, pero las rehusó al no estar su salud bien asentada. Durante una de sus vacaciones, mientras era estudiante teológico, surgió su interés por una muchacha sorda, hija del doctor Mason Fitch Cogswell, eminente médico de Hartford, quedando convencido de que él podía impartirle a ella conocimiento de palabras y frases sencillas. El resultado de este esfuerzo fue tan estimulante que dio considerable tiempo a la tarea durante el invierno de 1814-15, ayudado por una publicación del abbé Sicard, de París, convirtiéndose el doctor Cogswell en entusiasta de una escuela para sordos a ser fundada en Estados Unidos con Gallaudet al frente de la misma. Se convocó una reunión de prominentes ciudadanos, levantándose fondos con el propósito de enviar a Gallaudet al extranjero para aprender el arte de enseñar a los sordos en las escuelas de Gran Bretaña y Francia, desembarcando el 25 de junio de 1815 el joven clérigo en Liverpool. A pesar de las cartas de presentación, intercesión de personas de la alta sociedad y de persistentes esfuerzos personales, no logró el objetivo de su misión, en lo que a las escuelas de Londres y Edimburgo se refiere. Estaban bajo el control de una sola familia, que durante generaciones había monopolizado la obra, poniendo tantos obstáculos a Gallaudet y condiciones tan imposibles, que abandonó toda esperanza de aprender el método inglés, partiendo para París.
Allí tuvo un recibimiento diferente y el abbé Sicard le dio todas las facilidades para el estudio de sus métodos y cuando, en junio de 1816, Gallaudet regresó a Estados Unidos, se llevó consigo a Laurent Clerc, joven mudo que había sido el más valioso maestro del abbé. Mientras tanto, la nueva institución se había incorporado, se había obtenido gran cantidad de dinero de la legislatura del Estado y por la solicitud de Gallaudet se hicieron generosas contribuciones individuales en diferentes partes del este y del centro. La escuela de Hartford para sordos se abrió con siete alumnos el 15 de abril de 1817 y durante catorce años Gallaudet estuvo al frente, venciendo las dificultades y llevando las cargas con sacrificios que no fueron plenamente apreciados por la junta de directores, quedando sujeto a muchas decepciones. Aunque llevó la institución a un nivel de prosperidad, se hizo un intento de removerlo del puesto en 1828, pero no se llevó a cabo, manteniéndose en el mismo hasta el 7 de abril de 1830, cuando, por su salud, dimitió. Además de las clases, instrucción de nuevos profesores, preparación de informes anuales y mantener una gran correspondencia, pasó gran parte de su tiempo ayudando a fundar instituciones similares, pronunciando alocuciones públicas, haciendo peticiones a las legislaturas y predicando; 'en la mayoría de los movimientos públicos organizados de su día, su apoyo y cooperación activa fue esencial.' De su obra como profesor, dice su hijo y biógrafo, Edward M. Gallaudet: 'Su habilidad en adaptar métodos traídos de Francia a las necesidades de los niños americanos fue grande. Poseía facultades naturales y especiales para la obra de instruir a los sordos, destacando su gracia y claridad en todas las clases de expresión pantomímica. Fue el primero en usar en las escuelas para sordos la lengua de signos en los ejercicios y lecturas religiosas. Su elocuencia en esta lengua nunca fue sobrepasada y raramente igualada.' Gallaudet terminó sus trabajos el 1 de octubre de 1880.
Thomas Hopkins Gallaudet
Mientras tanto, había sido invitado a inaugurar en Boston la educación de los ciegos en América, a representar a la Colonization Society en Nueva Inglaterra, a aceptar profesorados en varios colegios y a ser director de varias instituciones, incluyendo la primera escuela normal en América y a inaugurar un profesorado de filosofía de la educación en la universidad de Nueva York. Pero a todo ello rehusó para dedicarse a la preparación de libros para los jóvenes, tarea para la que estaba particularmente dotado. Antes de acabar el año había escrito Child's Book on the Soul, siguiendo Child's Book on Repentance, Child's Book of Bible Stories, Youth's Book on Natural Theology y once volúmenes de Scripture Bioigraphy, todo ellos circulando en miles de copias y traducidos a muchas lenguas. Ayudado por el reverendo Hooker preparó Practical Spelling Book y School and Family Dictionary and Illustrated Definer, que tuvieron gran difusión. Su obra como autor cubrió un periodo de ocho años. También ejerció como agente de una asociación para la promoción del protestantismo en el oeste, especialmente en las zonas habitadas por alemanes. En 1838 fue invitado para ser capellán de Insane Hopsital en Worcester, Massachusetts, y en el mismo año aceptó una posición similar en Retreat for the Insane en Hartford, puesto que mantuvo hasta su muerte. Era un campo de trabajo para el que era admirablemente idóneo y, con la ayuda de sus asociados médicos, hizo una obra apenas inferior a la realizada en otras instituciones. Su cultura, simpatía personal, tacto y humor los puso en acción, siendo su influencia directa sobre los pacientes una importante fuerza curativa. Durante toda su vida Gallaudet fue miembro de la antigua First Church (congregacional) de Hartford, pero tuvo la suficiente amplitud para simpatizar con el pastor de North Congregational Church, Horace Bushnell, cuando posteriormente fue juzgado por heterodoxia. Sus relaciones con clérigos de todas las denominaciones fueron de la naturaleza más cordial. Como orador público y predicador tuvo gran popularidad. Sus temas estaban lógicamente ordenados, sus pensamientos expuestos en un lenguaje pulido, la sinceridad de sus maneras atraía la atención y su presencia personal, a pesar de que era bajo de estatura, tenía poder de fascinación. Gallaudet se casó, en Guilford, Connecticut, el 29 de agosto de 1821, con una de sus alumnas, Sophia, hija de Miner y Rachel (Hall) Fowler. Tuvieron cuatro hijos y cuatro hijas, uno de los cuales fue Thomas Gallaudet y otro Edward Miner Gallaudet. Gallaudet recibió el doctorado en derecho por Western Reserve College poco antes de su muerte. En 1854 se erigió un monumento, donado por sordos y diseñado por dos artistas sordos, erigido en Hartford School y en 1888 una estatua de bronce, de Daniel Chester French, donada por sordos, fue puesta en National Deaf-Mute College en Washignton.