Historia

GERARD DE BROGNE (880/890-959)

Gerard de Brogne nació en Staves (Stablecellæ) en la diócesis de Namur entre 880 y 890 y murió en el monasterio de Brogne (Bronium, Braine-le-Comte, a 21 kilómetros al nordeste de Mons), presumiblemente el 3 de octubre de 959. Descendía de una noble familia y en su juventud sirvió bajo el conde Berengario de Namur. Mientras cazaba con el conde se retiró a una capilla a orar, teniendo una visión de los apóstoles; Pedro le pidió que edificara una iglesia más grande en lugar de la capilla en honor de Pedro y el mártir Eugenio y que trajera los huesos de éste. Gerard obedeció, edificó una iglesia y una canonjía (913) y se dedicó a la vida ascética. Fue a París y estudió en el monasterio de Saint Denis. Tras ser consagrado presbítero, regresó a Brogne, hacia 923, como abad independiente. De Saint Denis trajo las reliquias de Eugenio y de muchos otros santos. El rumor de los milagros efectuados por esas reliquias en la iglesia de Brogne se difundió rápidamente, llegando la gente en tales números que Gerard se encerró en una pequeña celda para acabar sus días en quietud y oración, si bien fue repetidamente llamado de su refugio como reformador. En el año 931 el duque Giselbert de Lorena le pidió que introdujera la orden benedictina en el decadente monasterio de San Ghislain en la diócesis de Cambrai. Seis años más tarde el conde Arnulfo de Flandes lo llamó para restaurar el destruido monasterio de San Bavo en Gante y para introducir la regla benedictina en la vecina canonjía de Blandinium. Varios otros monasterios fueron reformados por Gerard según estrictos principios benedictinos, especialmente San Bertin de Flandes, en la diócesis de Therouanne hacia 944 y San Armand en la diócesis de Tournai en 952. Aparentemente en este periodo de su vida hizo un viaje de peregrinación a Roma para pedir la bendición del papa para sus instituciones y un privilegio para su monasterio de Brogne. A su regreso acometió una visitación general de sus monasterios. Se dice que su cadáver realizó varios milagros, por lo que Inocencio II lo canonizó. El monasterio quedó unido con el obispado de Namur por Pablo IV en 1556.