Historia
GERMÁN DE PARÍS (c. 496-576)
Germán de París nació en el distrito de Autun hacia el año 496 y murió en París el 28 de mayo de 576. Era de buena familia y estudió en Avalon y también en Luzy bajo la supervisión de un sacerdote pariente suyo por nombre Scapilión. A la edad de 34 años fue ordenado por Agripino de Autun, llegando a ser abad de la abadía de San Sinforiano en Autun hacia 540. En 555 se hallaba en París cuando el obispo Eusebio murió, y Childeberto, con consentimiento unánime de todos, clero y pueblo, le dio la silla vacante de París. Tomó parte en los sínodos de Tours en 567 y París en 556 y 573 (MGH, Leg., Sectio iii, Concilia, i, 1893, páginas 135,145,148). Persuadió al rey que debían extirparse las costumbres paganas que solían acompañar a algunas fiestas cristianas. Hacia el año 540 Childeberto, asedió Zaragoza, poniéndose sus habitantes bajo la protección del mártir Vicente. Al saberlo, Childeberto perdonó a la ciudad, presentándose el obispo con la estola de Vicente. Entonces el rey vino a París e hizo levantar una iglesia en los arrabales de la ciudad, en honor del mártir, donde poder colocar la reliquia. El 23 de diciembre de 588 se terminó la iglesia, siendo el día en que murió Childeberto. Después se erigió un monasterio, cuyos abades tuvieron jurisdicción espiritual y temporal en los arrabales de san Germán hasta los años de 1670. Los normandos pusieron fuego a la iglesia en el siglo IX; el año 1104 era levantada de nuevo y consagrada por Alejandro III en 1163. Germán no retrocedió ante la excomunión del rey Chariberto I, hijo de Childeberto, por un asunto sentimental con dos hermanas, ganándose por tal fidelidad y valor el respeto de los nobles, aunque sus esfuerzos para mantener la paz entre ellos fueron en vano. El pueblo admiraba su rígida vida ascética y su benevolencia, atribuyéndole el don de profecía y milagros. Fue enterrado en la iglesia de San Vicente construida por Childeberto I, siendo más tarde llamada por su nombre y que ahora es San Germán des Près. Además de una importante carta particular, se le atribuye a Germán un tratado sobre la antigua liturgia galicana, que ha sido publicado por Martène en Thesaurus Novus Anecdotarum.