Salomon Glass (Glassius) nació en Sondershausen, a 45 kilómetros al noroeste de Erfurt, Alemania, el 20 de mayo de 1593 y murió en Gotha el 27 de julio de 1656.
Salomon GlassOcupa una honorable posición entre la ortodoxia estricta que a mediados del siglo XVII preparó el camino para una transición a la actitud de Spener. De 1612 a 1615 estudió filosofía en Jena, yendo luego a Wittenebrg por un año. Su salud le obligó a regresar a Jena, donde Johann Gerhard había comenzado a enseñar. Una beca le permitió disfrutar durante cinco años de las clases y relación diaria con este "architeólogo y dogmático modelo." Glass ya había comenzado a estudiar especialmente el hebreo con sus cognados. En 1617 consiguió su titulación en filosofía y en 1619 era profesor adjunto en la facultad filosófica. Debido a su timidez y tal vez también a sus escrúpulos, se negó durante largo tiempo a aparecer en disputaciones públicas o en el púlpito; cuando la universidad le ofreció el grado de doctor en teología, dudó en aceptarlo, incluso aunque le fue ordenado por sus principescos patronos. En 1621 fue nombrado para la cátedra de hebreo, lo que normalmente se consideraba una transición de la filosofía a la teología. En 1625 fue llamado a Sondershausen como superintendente, aceptando al año siguiente el título de doctor por Jena. Pero le esperaba una distinción aún mayor. Gerhard, en su lecho de muerte, designó a su amado alumno como su sucesor, cumpliéndose el deseo tras alguna discusión en 1638. Glass desempeñó esa posición sólo dos años. Luego fue llamado a Gotha por el duque Ernesto I como predicador de la corte y superintendente general, ayudando a su soberano en todas sus empresas. Un hombre tal de piedad práctica y teología bíblica no podía encontrar satisfacción en las apasionadas disputas escolásticas de aquellos tiempos, aunque entró en el campo de la controversia contra los místicos que despreciaban la autoridad de la Escritura. De los que acusaban incluso a un hombre como Johann Arndt de herejía, dijo: "El que no ama a Arndt debe ser afligido con dispepsia espiritual." En su estimación la difusión de la pura doctrina aprovechaba poco si no iba unida con la vida. Aunque se adhería fielmente a las declaraciones de los credosluteranos, mantuvo, no obstante, una actitud conciliatoria en las controversias sincretistas que durante décadas rugieron con ferocidad. Parece que no tuvo relaciones estrechas con Calixto, aunque las tuvo con algunos amigos y admiradores. El duque, deseoso de armonía, le pidió una opinión, a lo que Glass replicó con gran moderación, evitando todo lo que pudiera dañar la ortodoxia, pero haciendo justicia a Calixto. Incluso su amigo, el fanático Michael Walther, no se atrevió a rechazar esta opinión, si bien enseguida se opuso a ella en los puntos esenciales. Sin embargo, a la ortodoxia estricta le desagradó tanto que, al publicarse sólo tras la muerte del autor y sin su nombre, se levantaron dudas sobre su autenticidad.
La mayor obra de Glass es su Philologia sacra (Jena, 1623-36), una especie de enciclopedia bíblica, que fue extravagantemente alabada por sus contemporáneos como una clave para resolver todas las dificultades bíblicas. En verdad, muestra gran diligencia y la necesidad de seguir las normas generales de instrucción más elevadas y el método científico. Descansa en un extenso conocimiento de la Escritura y la literatura hebrea y rabínica, conteniendo una valiosa colección de ilustraciones y muchas observaciones lingüísticas agudas. Por vez primera suponía un intento de estudio consistente de las peculiaridades gramaticales de la dicción del Nuevo Testamento, mostrando su colorido hebreo. Pero sus posiciones críticas las toma de la estrecha posición de su tiempo, la gramática no es satisfactoria y su lógica y retórica son anticuadas.