Historia
GOUGE, WILLIAM (1575-1653)

De acuerdo con el deseo de su padre, Gouge dejó Cambridge entre el día de la Anunciación y el solsticio de verano de 1604 para casarse. En 1607 tomó las órdenes sagradas y en junio de 1608, mientras vivía en Stratford-le-Bow, fue recomendado por Arthur Hildersham como predicador adecuado para St. Anne, Blackfriars. El rector era Stephen Egerton, un señalado puritano, pero por alguna razón no predicó. Gouge por un tiempo ocupó su lugar sin paga, siendo luego elegido por los feligreses como su orador, obteniendo la maestría (11 de julio de 1609) en Oxford y la licenciatura en teología (1611) en Cambridge y a la muerte de Egerton (1621) le sucedió en la rectoría. Encontró la parroquia sin iglesia propia y recaudó más de 1.500 libras entre los feligreses para la compra de un edificio y la posterior (1613) ampliación de la estructura, obteniendo además una casa de la rectoría y otra propiedad parroquial. Predicaba dos veces todos los domingos y tenía un estudio los miércoles, que mantuvieron su popularidad durante 35 años. En abril de 1621, Gouge se metió en problemas al editar The World's Great Restauration, de Sir Henry Finch. Fue encarcelado durante nueve semanas, al ser algunas especulaciones en el libro consideradas traición; obtuvo su liberación al presentar seis proposiciones sobre el 'llamamiento de los judíos', que el arzobispo Abbot consideró satisfactorias. En 1626 fue uno de los doce fiduciarios de un plan para comprar bienes eclesiásticos, con el fin de fomentar un ministerio puritano. Los fiduciarios gastaron entre 5.000 y 6.000 libras y compraron trece propiedades, pero a instancias de Laud, el tribunal del Tesoro declaró que la sociedad era una corporación ilícita (18 de febrero de 1683), y entregó sus propiedades a la corona. Un amenazante encausamiento en la Cámara de la Estrella fue sobreseído. Gouge obtuvo el doctorado en teología en 1628. En 1633, como anteriormente en 1618, se negó a leer el Libro de Deportes.
Fue nombrado miembro de la Asamblea de Westminster por la ordenanza parlamentaria de 12 de junio de 1643. Ningún miembro de la asamblea asistió con más asiduidad. Fue puesto (1644) en el comité para examinar ministros y (12 de mayo de 1645) sobre el comité para redactar una confesión de fe. A la muerte de Herbert Palmer, licenciado en teología, fue elegido (25 de noviembre de 1647) uno de los dos asesores, y el 8 de diciembre él y su co-asesor, Cornelius Burges, fueron designados para ocupar el puesto de presidente alternadamente. Sostuvo que el sistema presbiteriano es de jure divino; el 21 de junio de 1648 su nombre fue puesto el primero en un comité para ordenar textos en apoyo de esta opinión. En el mismo año fue uno de los teólogos seleccionados para redactar las anotaciones de la asamblea, siendo la parte que se le asignó la de 1 Reyes a Ester inclusive.
Gouge asumió el pacto sin escrúpulos, estando deseoso de que la organización presbiteriana estuviera plenamente establecida. En la primera reunión de la asamblea provincial de Londres (3 de mayo de 1647) fue elegido presidente e inauguró la asamblea con un sermón en Blackfriars. Fue considerado como 'el padre de los ministros de Londres.' En política no desempeñó ningún papel, pero en común con la mayoría de los presbiterianos fue monárquico en principio y se mantuvo distante del juicio del rey por ser una violación del pacto y también de la constitución. Firmó Vindication, redactada por Burges la víspera del juicio, en la cual se denuncia esa medida fuertemente. En su carácter privado Gouge fue un modelo de erudito gentil, que se levantaba antes de la luz del día para continuar sus estudios, sin perder un solo momento, devoto con rigor y simplicidad puritana, nunca decaído en temperamento, rechazando la promoción (se le ofreció el cargo de preboste del rey) y encontrando su deleite en obras de caridad. Teniendo un patrimonio 'competente', gastó sus ingresos con sabia liberalidad, interesándose especialmente en proporcionar educación a los estudiantes pobres de la universidad. En sus últimos años sufrió mucho de asma y piedra, teniendo que abandonar la predicación. Hasta una semana antes de su muerte estuvo trabajando en un comentario sobre la epístola a los Hebreos, que esperaba terminar. Fue enterrado el 16 de diciembre de 1653 en su iglesia, donde hay un monumento a su memoria erigido por Meliora Prestley, su bisnieta. Su sermón fúnebre lo predicó William Jenkyn, su ayudante durante doce años. Se casó con la hija huérfana de Henry Caulton, comerciante de Londres, y tuvo siete hijos y seis hijas; ocho de sus hijos llegaron a la madurez. Su hijo mayor fue Thomas (1609-1681); su hija mayor Elizabeth († 9 de mayo de 1676 con 51 años) se casó con Richard Roberts, expulsado de Coulsdon, Surrey.
Gouge Publicó: Domestical Duties, &c., segunda edición 1626; The Whole Armour of God, &c., 1619; The Calling of the Jewes, &c., 1621; A Guide to go to God... Explanation of the Lord's Prayer, &c. segunda edición 1626; God's Three Arrows, c., 1631; The Saints Sacrifice, or a Comment on Psalm cxvi., &c., 1632; A Recovery from Apostacy, &c., 1639; The Saints Support, &c.,1642; The Progress of Divine Providence, &c., 1645 (sermón sobre E hizo lazos de tela azul en el borde de la cortina del extremo del primer enlace; lo mismo hizo en el borde de la cortina del extremo del segundo enlace.[…]Éxodo 36:11, ante la Cámara de los Comunes); The Right Way, &c., 1648 (sermón sobre Entonces proclamé allí, junto al río Ahava, un ayuno para que nos humilláramos delante de nuestro Dios a fin de implorar de El un viaje feliz para nosotros, para nuestros pequeños y para todas nuestras posesiones.[…]Esdras 8:21, ante la Cámara de los Comunes). También varios otros sermones, 1646, y dos catecismos. Póstumo fue A Commentary on the Epistle to the Hebrews, &c., 1655, 2 volúmenes (acabado al morir menos medio capítulo; incorpora la sustancia de casi mil sermones predicados en Blackfriars).
De su tratado Domestical Duties es el siguiente pasaje:
'En cuanto a que el marido mantenga sabiamente su autoridad: El precepto apostólico lo implica: "Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente" (Y vosotros, maridos, igualmente, convivid de manera comprensiva con vuestras mujeres, como con un vaso más frágil, puesto que es mujer, dándole honor como a coheredera de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no sean estorbadas.[…]1 Pedro 3:7), es decir, hacerlo lo mejor posible manteniendo el honor de la posición que Dios le ha otorgado, no como un tonto y necio que no entiende nada.El honor y la autoridad de Dios y de su Hijo Jesucristo son mantenidos por el honor y la autoridad del marido, así como la autoridad del rey es mantenida por el concilio de sus ministros y por otros magistrados bajo su mando, sí, la autoridad del marido en la familia es mantenida por la autoridad de su esposa: "El varón... es la imagen y gloria de Dios; pero la mujer es gloria del varón" (Pues el hombre no debe cubrirse la cabeza, ya que él es la imagen y gloria de Dios; pero la mujer es la gloria del hombre.[…]1 Corintios 11:7).
De este modo se promueve en gran manera el bienestar de la esposa, tal como el bienestar del cuerpo es ayudado debido a que la cabeza permanece en su lugar. Si se pusiera la cabeza debajo de cualquier parte del cuerpo, el cuerpo y todas sus partes no harían más que ser dañados por ello. De la misma manera, la esposa y toda la familia serían dañadas por la pérdida de autoridad del marido.
Pregunta: ¿Cuál es la mejor manera de que un marido mantenga su autoridad?
Respuesta: La directiva del apóstol a Timoteo de mantener su autoridad, ha de aplicarse en primer lugar para este propósito al marido: "Sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza" (No permitas que nadie menosprecie tu juventud; antes, sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, fe y pureza.[…]1 Timoteo 4:12)... Así es que la mejor manera como los maridos pueden mantener su autoridad es siendo un ejemplo de amor, seriedad, piedad, honestidad, etc. Los frutos de estas y otras gracias similares, demostradas por ellos delante de sus esposas y sus familias, no pueden dejar de producir un respeto reverente y consciente hacia él y en consecuencia podrán discernir con mayor claridad la imagen de Dios brillando en sus rostros.Acerca de la pérdida de autoridad de los maridos: Producen el efecto contrario si por sus groserías, descontroles, borracheras, lascivias, irresponsabilidad, despilfarros y otros comportamientos similares generan desprecio perdiendo así su autoridad. Aunque la esposa no debe aprovechar esto para despreciar a su marido, él bien merece ser despreciado.
Contrario también a las directivas bíblicas es la conducta severa, áspera y cruel del marido quien pretende mantener su autoridad con violencia y tiranía. Esta conducta bien puede causar temor, pero un temor contraproducente ya que genera más odio que amor, más desprecio interior que respeto exterior.'