Historia

GREGORIO DE RÍMINI († 1358)

Gregorio de Rímini nació en el siglo XIII en Rímini, cerca de Venecia y murió en noviembre de 1358 en Viena. Fue un filósofo y teólogo cuya sutil síntesis de nominalismo moderado con una teología de la gracia divina, tomada de Agustín, influenció fuertemente el modo de pensamiento medieval tardío que caracterizó a algunos de los reformadores protestantes. En 1357 Gregorio fue elegido superior general de la orden agustina, tras una carrera académica en las universidades de París, Bolonia y Padua, donde la oposición a su filosofía nominalista exigió la intervención del papa Clemente VI antes de que pudiera obtener su graduación y una posición docente. Al convertirse en el promotor del nominalismo moderado, que mitigó el escepticismo extremo de Guillermo de Occam, tuvo en cuenta las pruebas de la existencia de Dios y una demostración racional de la espiritualidad del alma. Atribuyó más importancia a la experiencia que lo que la escuela occamista había hecho y, bajo influencia agustiniana, afirmó que el intelecto conoce los objetos individuales de la experiencia por un proceso intuitivo antes de que pueda formar cualquier idea abstracta. Posteriormente mantuvo que el objeto inmediato del conocimiento y la ciencia no es el objeto que existe fuera de la mente sino más bien el significado total de las proposiciones lógicas.

Sobre la cuestión de la salvación del hombre y la bienaventuranza espiritual, Gregorio enseñó lo que él concibió ser doctrina agustiniana, subrayando la incapacidad del hombre para llevar una vida moral por el libre albedrío solo sin la gracia divina. Siguiendo a Agustín sostuvo como principio trascendente la elección gratuita por parte de Dios del justo y su predestinación a la gloria eterna. Reacio a cualquier manera de pelagianismo, la doctrina herética de que el hombre es responsable de iniciar el proceso de salvación al escoger una vida moral, e incluso ascética, aparte de la ayuda de Dios, Gregorio, al contrario, insistió en la insuficiencia de la buena voluntad para adquirir el perfecto amor necesario para la visión de Dios a la que los cristianos aspiran. Más aún, propuso que los niños que mueren sin el bautismo sufrirán castigo eterno, ganándose así el apodo de "torturador de niños." Las enseñanzas de Gregorio fueron reunidas en su principal obra Lectura in librum I et II sententiarum, referida a las sinopsis teológicas del siglo XII del escolástico Pedro Lombardo. La influencia de la doctrina de Gregorio sobre buena parte de la Europa medieval tardía se evidencia por la enseñanza similar que emanó de la facultad agustiniana en la universidad de Wittenberg en el siglo XVI, orden monástica y escuela del reformador protestante Martín Lutero.