Historia
GREGORIO DE RÍMINI († 1358)
Sobre la cuestión de la salvación del hombre y la bienaventuranza espiritual, Gregorio enseñó lo que él concibió ser doctrina agustiniana, subrayando la incapacidad del hombre para llevar una vida moral por el libre albedrío solo sin la gracia divina. Siguiendo a Agustín sostuvo como principio trascendente la elección gratuita por parte de Dios del justo y su predestinación a la gloria eterna. Reacio a cualquier manera de pelagianismo, la doctrina herética de que el hombre es responsable de iniciar el proceso de salvación al escoger una vida moral, e incluso ascética, aparte de la ayuda de Dios, Gregorio, al contrario, insistió en la insuficiencia de la buena voluntad para adquirir el perfecto amor necesario para la visión de Dios a la que los cristianos aspiran. Más aún, propuso que los niños que mueren sin el bautismo sufrirán castigo eterno, ganándose así el apodo de "torturador de niños." Las enseñanzas de Gregorio fueron reunidas en su principal obra Lectura in librum I et II sententiarum, referida a las sinopsis teológicas del siglo XII del escolástico Pedro Lombardo. La influencia de la doctrina de Gregorio sobre buena parte de la Europa medieval tardía se evidencia por la enseñanza similar que emanó de la facultad agustiniana en la universidad de Wittenberg en el siglo XVI, orden monástica y escuela del reformador protestante Martín Lutero.