Historia

GREGORIO EL ILUMINADOR (240-332)

Gregorio el Iluminador nació en Vagarshapat [actual Ejmiadzin], Armenia, el año 240 y murió en Armenia en 332. No hay duda de que el cristianismo fue introducido en Armenia muy pronto. Antes de Gregorio, el apóstol de Armenia, Merujan, obispo de los armenios, escribió una carta sobre el arrepentimiento (Eusebio, Hist. eccl., VI. xlvi. 2) a Dionisio de Alejandría (248-265). Con Gregorio comienza una nueva época. Según una tradición no confiable, Anak, un vástago de la noble casa de Suren Pahlav, el asesino del rey Chosrow († 238), fue su padre. Como muchos otros príncipes armenios buscó refugio en territorio romano durante la ocupación persa. En Cesarea recibió una educación cristiana y griega, que fue de profunda importancia para el total desarrollo eclesiástico de Armenia. Cuando el reino armenio fue retomado y reorganizado, Gregorio fue uno de los más ardientes ayudantes del rey. Pero con la restauración del reino estuvo también asociada la restitución de la religión nacional, que había sido suplantada por la adoración al fuego de los persas. Como cristiano, Gregorio rechazó ofrecer guirnaldas sobre el altar de la gran diosa Anahid, con ocasión del gran festival nacional organizado por el rey. El airado monarca le sometió a cruel tortura, hablando la leyenda de un confinamiento en un pozo durante treinta años. Al final el rey se convirtió por un milagro (Sozomeno, ii. 8), acometiéndose entonces la cristianización del país. A la cabeza del ejército, Tradt y Gregorio marcharon hacia la antigua capital Artaxata, siendo destruidos el templo de Anahid y el oráculo de Tiur, con su escuela de sacerdotes, tras una valiente resistencia, entregándose toda la propiedad del templo a las iglesias cristianas. De la misma manera actuó en el oeste de Armenia. A petición del rey, Gregorio, acompañado por un séquito de príncipes feudales armenios fue a Cesarea, siendo consagrado primado de Armenia por Leoncio. Desde Capadocia trajo las reliquias de Juan el Bautista (Surp Garabed) y Atanagines, que fueron declarados santos nacionales. Luego Gregorio fue al sur y en Ashtishat en el país de Taron destruyó el santuario más celebrado del país, el templo de Vahagn, Anahid y Astghik y en su lugar construyó la espléndida iglesia, 'la primera y gran iglesia, madre de todas las iglesias armenias'. Desde Taron fue a la provincia de Ararat, donde estaba el famoso santuario al dios Vanatur de Bagavan, que también fue transformado en una iglesia de San Juan y San Atanagines, siendo bautizado el pueblo que se había congregado allí procedente del nordeste.