Historia

GREGORIO III († 741)

Gregorio III fue papa entre los años 731 y 741, muriendo este último año. Era de origen sirio y fue elegido el 18 de marzo de 731, sucediendo a Gregorio II. Su primer interés fue establecer mejores relaciones con Constantinopla e inducir a León III a abandonar su posición iconoclasta, aunque sin éxito. La obstinación del emperador y el peligro de los lombardos obligó a Gregorio a ampliar la brecha entre la antigua y la nueva Roma. De las medidas que tomó para fortalecerse contra los lombardos, su alianza con los duques de Benevento y Espoleto le puso en conflicto directo con Liutprando, quien apareció en Roma en el verano de 739. Gregorio solicitó en dos ocasiones ayuda a Carlos Martel y aunque se la negó una combinación de factores le libraron del ataque lombardo, quedando claro que solo una alianza con los francos podría hacer que la sede papal mantuviera su independencia. Tuvo más éxito en la administración de la provincia eclesiástica. Mantuvo las relaciones de su predecesor con Bonifacio, quien fue hecho arzobispo en 732 con derecho a organizar nuevas diócesis, según lo considerara oportuno en Alemania, induciéndole en 738-739 a dejar sus planes misioneros sajones para dedicarse como vicario papal a la organización de las iglesias bávara y alemánica. En el mismo espíritu intentó estrechar lazos con la Iglesia anglo-sajona, vincular a los obispos de Italia septentrional más firmemente con Roma y extender el abanico de la jurisdicción papal. Tras Gregorio II fue indudablemente el papa más importante del siglo VIII.