Historia

GREGORIO V (972-999)

Gregorio V (Bruno de Carintia) fue papa entre los años 996 y 999, muriendo en Roma tal vez el 18 de febrero de ese último año. Era nieto de Otón I el Grande y tío del último emperador, Conrado II, y esta relación, junto con su educación alemana, explica su sumisión a las ideas que prevalecían en la corte imperial. Bajo la influencia de las antiguas tradiciones de la curia, tomó la posición papal en la lucha sobre la sede de Reims, suspendiendo en el sínodo de Pavía en la primavera de 997 a todos los obispos franceses que habían tomado parte en la destitución de Arnulfo, declarándose enérgicamente a favor de su restauración. También tomó una fuerte postura contra el matrimonio no canónico de Roberto de Francia y contra la simonía. Hacia finales de 996 fue expulsado de Roma por Crescencio, dirigente de los nobles romanos, quien al año siguiente estableció a Juan, arzobispo de Piacenza y antiguo tutor de Otón III, como antipapa. En febrero de 998, Gregorio fue restaurado forzosamente por Otón, tras lo cual quedó totalmente dependiente del poder imperial. A su muerte el papado era más dependiente de la corona que nunca antes, desde la restauración del imperio por Otón el Grande.